El Hospital Vilela transformó la espera de niños con cáncer: arte, juegos y diseño

El nuevo Hospital de Día Oncohematológico incorporó murales, mobiliario lúdico y espacios interactivos para acompañar a los chicos y sus familias durante los tratamientos ambulatorios

09:24 hs - Martes 28 de Julio de 2026

La espera forma parte de cualquier tratamiento médico. En el caso de niñas y niños que atraviesan un tratamiento oncológico, puede extenderse durante horas y repetirse durante meses. Con esa realidad como punto de partida, el Hospital de Niños Víctor J. Vilela incorporó una propuesta que busca cambiar esa experiencia: convertir el tiempo de espera en un espacio de juego, creatividad y contención.

El nuevo Hospital de Día Oncohematológico, inaugurado este año en el edificio de Virasoro 1855, suma una intervención artística y de diseño especialmente pensada para acompañar a los pacientes pediátricos y a sus familias durante los tratamientos ambulatorios.

Un hospital donde también se juega

El espacio fue concebido para realizar transfusiones, sesiones de quimioterapia, extracción de sangre y distintos procedimientos sin internación. Pero, además de ampliar la capacidad asistencial, incorporó una mirada diferente sobre cómo transitan ese proceso quienes pasan largas jornadas en el hospital.

Murales, ilustraciones, mobiliario móvil, pizarras magnéticas, rompecabezas, memotest y superficies para dibujar forman parte de una propuesta que integra el juego a la experiencia hospitalaria.

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La intervención fue desarrollada por el arquitecto Martín Lequi Moreno junto con la ilustradora Lua Manguito, en un trabajo realizado en conjunto con equipos del hospital, Arquitectura Hospitalaria y la Fundación del Vilela.

Un diseño pensado para la salud

Cada elemento fue diseñado teniendo en cuenta las necesidades de un sector de alta complejidad, donde los pacientes presentan vulnerabilidad inmunológica.

Por ese motivo, tanto los muebles como los juegos y las piezas artísticas fueron realizados con materiales resistentes a la limpieza y a los procesos de desinfección permanentes, sin resignar su valor estético.

Además, el mobiliario puede adaptarse a distintas situaciones. En la planta alta, por ejemplo, las mesas funcionan también como bandejas para acercar actividades a quienes deben permanecer en sillones o camillas.

Los ventanales también forman parte de la propuesta: pueden ser intervenidos con marcadores para que las niñas y los niños dibujen directamente sobre el vidrio, sin necesidad de utilizar papel.

Una espera atravesada por el arte

Uno de los conceptos centrales del proyecto fue transformar la experiencia de la espera. Las paredes, los techos y hasta los ascensores representan el paso de las estaciones del año, mientras que distintos personajes ilustrados acompañan el recorrido por el hospital.

Entre ellos aparece "Cosito", una creación de Lua Manguito que se repite en murales, juegos y materiales para colorear, convirtiéndose en un hilo conductor del espacio.

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La propuesta busca despertar la curiosidad de los chicos y ofrecer pequeños momentos de distracción y disfrute en medio de tratamientos complejos, tanto para ellos como para sus familias.

Una obra que amplió el hospital

El nuevo Hospital de Día Oncohematológico demandó una ampliación de 200 metros cuadrados dentro del Vilela.

La obra representó una inversión oficial superior a $1.021 millones, destinada a trabajos de infraestructura, equipamiento médico, mobiliario y un nuevo ascensor.

A ese financiamiento se sumaron los más de $450 millones recaudados en la campaña solidaria impulsada por el influencer Santiago Maratea, de la que participaron cerca de 170.000 personas.

Con la incorporación de este espacio, el hospital no solo amplió su capacidad para atender a pacientes oncohematológicos pediátricos, sino que también apostó a un modelo que entiende que el entorno, el juego y el diseño pueden convertirse en herramientas para atravesar el tratamiento de una manera más humana.