Jueves 03 de Agosto de 2023
¿Quién dijo que todo está perdido? es una pregunta que resuena en la rosarinidad, pero también puede encontrar una respuesta en el Espacio para las Infancias en la Feria Internacional del Libro que se desarrolla hasta el 12 de este mes en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa. Allí, los niños tienen un encuentro con el libro, sus padres y abuelos en un entorno que invita a celebrar historias.
La feria ya es un éxito de concurrencia en el edificio de la plaza de San Martín y San Luis donde el público de todas las edades toma contacto con el libro y los autores. Un encuentro permanente en el que la esquina de la planta baja que da hacia la plaza Montenegro tiene un lugar reservado para los más chicos.
Allí, la Municipalidad dispuso de unos 80 libros para que los pequeños puedan tocar, mirar y leer en una experiencia compartida con sus familiares. La concurrencia es heterogénea. Un dato que lo brinda la llegada de contingentes escolares con recorridos diseñados para los alumnos y espectáculos.
También se destaca la participación del plan Rosario Lee, con estrategias de promoción de lectura para las infancias y público en general. En esta edición y tal como lo explicó a La Capital el director general del programa, Ricardo Valquinta, se propuso "celebrar a los lectores" de la mano de iniciativas para acercarse al libro, espectáculos y narraciones. "Es increíble lo que ocurre en un espacio que propicia el encuentro entre generaciones. Leer, narrar y jugar es una tríada poderosa", sostuvo.
Entre los más bajitos
Sobre el final de la planta baja yendo hacia San Luis, el refugio para los niños se presenta amable. Con sillitas, muebles de baja altura, mesas pequeñas y libros esparcidos. Hasta allí fue Cristian con su hijo Benicio de 5 años. La dupla lee todas las noches antes de dormir y van juntos a las bibliotecas. El entusiasmo y el incentivo hicieron que Beni ya sepa escribir algunas palabras y busque los más variados libros. "Inventamos cuentos y leemos; intercalamos. Hasta surgió el personaje de la abuela Pipa, porque nos confundimos con el cuento de la buena pipa y de allí surgió nuestra historia", dijo el papá entre sonrisas.
Eduardo se sentó con Perla de 4 años y Dante de 8, ambos sus hijos. Entre los gustos figuran los libros, historietas, libros con viñetas y cuentos para irse a dormir. Y hasta inventan chistes en medio de la lectura. La avidez por el libre los hizo quedarse sin nada para compartir en el reciente viaje a Carlos Paz, porque ya en el viaje de ida, Dante había leído los dos libros que habían llevado.
En una esquina, Ariel de 48 años y Joaquín de 4 comparten un momento especial entre padre e hijo. "Lo incentivamos a leer desde que era bebé. Poesía, música, canciones, siempre un libro antes de dormir", dice el hombre. Uno y dos cuentos y a apagar la luz.
El hábito empieza a ser un antídoto para el mundo de las pantallas, tan atractivo y a la vez ávido por consumir el tiempo de los más chiquitos. "Tenemos un método: viernes, sábado y domingo un poco de pantalla, después no", cuenta Ariel que confiesa: "Es una lucha pero nos mantenemos firmes". En la propuesta figuran los clásicos como Cenicienta, Blancanieves, Pinocho, "lo inevitable", confiesa el papá que también inventa sus propios cuentos y otras veces mezclan los personajes de un libro para armar su propia narrativa.
Para deleitarse
Según explicó la subdirectora general de producción estratégica, Silvana Schulze, tanto los contingentes escolares como quienes acudan al Espacio para las Infancias, los días hábiles, a las 14, verán un espectáculo que rota entre tres propuestas: "Babka", sobre el guión de un libro que propone un viaje; "Leer para creer", con la participación de grupos de teatro locales; e "Improvisación", una propuesta en base a consignas lanzadas por los chicos.
Homenaje
Este domingo en la explanada de la plaza Montenegro, a las 16, se pondrá sobre el escenario un homenaje a María Elena Wlash con la participación de 50 niños del coro y la orquesta de la Asociación Médica de Rosario (AMR). En tanto, el sábado, al mediodía, tocarán las orquestas de barrio Ludueña y la banda de Villa Hortensia.
"Estamos muy felices porque la feria es un éxito, una auténtica maravilla", cerró Schulze.