El desafío de la educación en la era de la IA: "El profesor debe ser un gestor del pensamiento crítico"

Manuel Herrera Gómez, de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), analizó el impacto de la inteligencia artificial y de la educación virtual

09:15 hs - Sábado 07 de Marzo de 2026

Manuel Herrera Gómez no es un extraño en las tierras argentinas. Sociólogo, docente y director académico internacional de la Universidad Internacional de La Rioja (Unir), recorrió esta semana el país e incluyó a Rosario en su visita. En la ciudad la Unir tiene convenios con la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y con la Universidad de Gran Rosario (UGR). En diálogo con La Capital habló sobre el cambio de paradigma que atraviesa la educación superior. Y afirmó: " Tras la pandemia la tendencia en el mundo universitario es caminar hacia universidades híbridas".

"Hoy el protagonista absoluto es el alumno", afirmó Herrera Gómez, con la seguridad de quien representa a una institución española cien por ciento nativa digital. Para el especialista, la pandemia no hizo más que derribar el prejuicio de que la educación online era de "segundo nivel". En la Argentina, la Unir se propone ser un instrumento para que las universidades locales den el salto definitivo hacia la digitalización y el uso de la inteligencia digital.

"La Unir tiene una gran presencia en Hispanoamérica, como en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Y desde hace año y medio estamos trabajando en la Argentina, donde tiene más de 40 convenios de colaboración con universidades e instituciones de educación superior, pero que no queremos que sean letra muerta", dijo.

La brecha digital como nueva desigualdad

"Nosotros hemos hecho de la tecnología una herramienta para llevar la formación a personas y escenarios que de otra manera quedarían totalmente excluidos", apuntó el académico español.

Como sociólogo, Herrera Gómez sostuvo que "la desigualdad es un elemento distintivo de todas las sociedades", dijo. Sin embargo, advirtió que en el tercer milenio ha surgido una nueva categoría: la desigualdad digital.

"Las sociedades del tercer milenio exigen que estemos en constante actualización de las competencias y habilidades. Y ahí juega un papel importante la educación en línea, con flexibilidad de tiempos y aprendizajes. No se trata solo de tener o no banda ancha, sino de la capacidad de usar las nuevas tecnologías como instrumento de formación. La educación en línea hoy es el gran motor de inclusión para quienes, por trabajo o familia, quedarían fuera del sistema", señaló.

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Inteligencia Artificial: entre apocalípticos e integrados

La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) ha generado sismos en el mundo de la educación. Entre apocalípticos e integrados, Herrera Gómez se sitúa claramente entre los segundos, comparando este momento con la llegada de la máquina de vapor en el siglo XIX.

"En 'El proceso de la civilización' Norbert Elías sostiene que el reto de las sociedades del siglo XXI es la fragmentación entre el humano y lo técnico, y el desafío es cómo reconducir lo técnico a lo humano. Yo soy un gran defensor de la inteligencia artificial, porque creo que es una herramienta que, bien utilizada con unos parámetros éticos, nos permite ganar la mayor riqueza de una persona: tiempo libre", sostiene. Pero esta revolución exige una mutación radical en el rol docente.

"Tenemos que ser conscientes de que la figura del profesor como ese 'busto parlante' que cuenta una historia ha desaparecido. Hoy el profesor es un animador sociocultural, un gestor de relaciones que debe promover el debate y el pensamiento crítico. Pero el protagonista absoluto de las aulas es el alumno", sentenció.

"En el caso concreto de las instituciones de educación superior, o incorporan la inteligencia artificial en el terreno docente, de la investigación y la gestión, o van a quedar anquilosadas", alertó. E incluso desplazadas en la formación por corporaciones como Google o Microsoft.

El regreso a los clásicos y el rol de la familia

Consultado sobre la crisis de comprensión lectora y la fragmentación de la atención en los jóvenes, propuso una mirada disruptiva: volver a Aristóteles. "Él decía que la virtud es un hábito, y el hábito es una acción repetitiva. Hoy los jóvenes se socializan más con la tecnología que con sus pares, en entornos de soledad".

Para Herrera Gómez, la salida no está solo en reformar los planes de estudio, sino en fortalecer las "agencias de socialización". En este punto, fue tajante sobre el rol del hogar: "La primera agencia es la familia y la escuela no debe sustituirla. Los hijos son hijos de sus padres antes que ciudadanos del Estado".

Antes de seguir su viaje hacia el sur del país, el catedrático dejó una advertencia para las instituciones que aún resisten el cambio: "Quien no sepa adaptarse a este nuevo instrumento está llamado, como los dinosaurios, a desaparecer. No estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época".