Quieren crear en las escuelas un programa de prevención del acoso y violencia sexual vía internet. Se implementarán talleres y habrá capacitación para los docentes y no docentes
Jueves 16 de Mayo de 2024
A nivel local, el problema del grooming comenzó a conocerse hace diez años pero mucho más en los últimos cinco. Hubo momentos clave en Rosario, como lo que pasó en 2020, cuando se realizó el primer juicio oral a un adulto de 38 años que acosaba online a chicos y chicas de entre 12 y 17 años a través de perfiles falsos en las redes. El acosador les pedía fotos que luego publicaba en sitios pornográficos. En dos de los casos se lo acusó de abuso sexual con acceso carnal. Otro caso emblemático ocurrió el año pasado cuando el ex árbitro de fútbol Martín Bustos fue condenado a 3 años de prisión condicional al ser considerado autor del delito de grooming. Las víctimas tenían 15 años.
Ahora, el Concejo Municipal de Rosario quiere volver a poner el tema en agenda ya que las denuncias se vienen incrementando. La propuesta, que se tratará este jueves, lleva la firma de tres concejales. Los autores del proyecto diseñaron un programa para que se implementen talleres para alumnos y capacitación docente en las escuelas de la ciudad.
En el Código Penal Argentino, el grooming está incluido desde noviembre de 2013. Sin embargo, la palabra _y sus implicancias_ no están aún tan incorporados en la población afectada: los niños, niñas y adolescentes, y sus familias.
El grooming hace referencia a una serie de conductas y acciones que un adulto emprende en forma deliberada de manera virtual con el objetivo de ganarse la confianza de un menor creando un contexto de conexión emocional para finalmente abusar sexualmente de la víctima (de forma virtual o con contacto físico ya que en ocasiones logran contactarse personalmente).
También suelen buscar que ese niño o niña entre al mundo de la prostitución infantil o la producción de material pornográfico. Las secuelas que esto puede producir son tan graves como las del abuso sexual físico. Los chicos y chicas afectados suelen desconocer cómo prevenir este acoso, cómo protegerse y los recursos con los que cuentan para denunciar, al igual que las familias cuando se enteran.
El proyecto local para la creación de talleres escolares y una mayor capacitación para los docentes y no docentes lleva la firma de los concejales Lucas Raspall, María Eugenia Schmuck y Mariano Roca será tratado en sesión de este jueves en el Concejo Municipal de Rosario y tiene todas las chances de ser votado por unanimidad.
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"Tenemos conocimiento de que las denuncias son incesantes", dijo Raspall, y agregó: "Lo que pasa en Rosario está en relación con lo que pasa en otras ciudades del país donde se viene tomando más conciencia, se trabaja más en divulgación, y esa concientización abre un llamado a la acción en la población general".
¿Por qué si el problema es tan frecuente muchos padres y madres consideran que a sus hijos no les va a ocurrir? "El temor que existe en el adulto puede generar una paralización donde alguien piense: no le va a pasar a mis hijos porque yo tengo diálogo, etc, pero la verdad es que nadie está exento de este riesgo, por eso, lo que nos toca como familias es hablar. Más allá de los temas que nos ocupan cotidianamente hay que hablar puntualmente sobre el uso responsable de redes y sobre grooming".
¿Cómo advertir si a un hijo o hija le está pasando esto? Raspall, que es psiquiatra y autor de varios libros, muchos de ellos dedicados a las infancias y adolescencias, dijo a La Capital: "Las manifestaciones son inespecíficas, no hay un signo particular de que un niño o niña está siendo víctima de grooming".
Desde ya pueden aparecer señales, que son más bien generales pero pueden servir para encender el alerta de los adultos, como por ejemplo "cambios en el estado de ánimo, tristeza, irritabilidad, encierro, cambios en la forma de comunicarse, y hay quizá un elemento importante que es llevar el teléfono a todos lados, hasta al baño, y el teléfono recontra escondido de la mirada de los adultos".
"Algo a tener en cuenta es que las víctimas de grooming pueden tener 8 o 9 años, que es cuando empiezan a usar el celu pero el hecho de que tengan 15, 16 o 17 años no los libera de la posibilidad de ser víctimas. El hecho de que uno los vea más grandes no los hace menos vulnerables a este tipo de acoso", agregó Raspall.
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Desconocimiento
Una encuesta realizada en 2022 por la asociación Grooming Argentina, mostró que 6 de cada 10 niños y niñas tienen su propio celular a los 9 años lo que les permite ingresar a un entorno digital que está lleno de riesgos.
Otro dato relevante: 1 de cada 3 no tiene idea de loque es el grooming ni como cuidarse.
Pasan, en promedio, conectados 6 horas por día y más los fines de semana.
Ocho de cada 10 tienen al menos tres redes sociales: Whatsapp, Instargam y Tick Tock.
También se conectan a través de juegos online con desconocidos y desconocidas. De hecho, según esa encuesta, 6 de cada 10 establecen comunicaciones con personas que no conocen.
Uno de cada cuatro recibe un pedido de fotos con algún contenido sexual.
Dos de cada 3 víctimas son niñas.