Lunes 31 de Mayo de 2021
El comedor Balcarce, un clásico bodegón rosarino, volvió a sorprender con su publicidad en las redes sociales. Esta vez, abrió un perfil de Tinder desde donde propone matchear con empanadas o milanesas.
No es la primera oportunidad en que el comedor de Balcarce y Brown, que este 2021 cumple 60 años, llama la atención por el uso que hace de las redes sociales.
En agosto del año pasado, cuando desde la provincia se dispuso el cierre de la actividad gastronómica a las 19.30, el comedor utilizó el humor para cuestionar la medida a través de Instagram: "Si Perotti pide envío a domicilio no le vamos a mandar", decía en su cuenta y después proponía sortear un menú entre todos los usuarios de Instagram con apellido Perotti.
Ahora, el comedor abrió un perfil de Tinder, con una prometedora foto del torso de un mozo, con chaquetilla blanca, y dos platos de papas fritas. Otra novedosa forma de promocionar el local.
El comedor Balcarce es un clásico de la gastronomía rosarina. Hace cuatro años, el Concejo Municipal lo nombró sitio de interés histórico y cultural.
El comedor ocupa una esquina de arquitectura popular, una casona antigua y amplia con fachada por ambas equinas. Antes de que llegara al local la familia Santarelli, dueños actuales del establecimiento, funcionaba allí El Baturro, un antiguo almacén con despacho de bebidas, del que todavía sobreviven una barra de madera con botellas varias y un reloj de pared.
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Los Santarelli llegaron a Rosario desde Chavás, sin mucho conocimiento sobre cómo manejar un comercio de alimentos, según recordó Eduardo en una nota de La Capital.
El boliche funcionó como almacén hasta que una madrugada de agosto de 1966
un expreso Alberdi chocó con un taxi y se metió adentro del local. Con las refacciones, se quitó el almacén y se amplió el salón con mesas para dar de comer.
Así nació El Balcarce, que durante mucho tiempo fue conocido como “El Vómito”. El apodo viene de lejos. En 1969, los estudiantes rosarinos confraternizados con la causa obrera realizaron una serie de protestas en el comedor universitario de Moreno y U
rquiza. En el fragor del Rosariazo la dictadura cierra ese comedor y estos jóvenes con poco dinero en los bolsillos, con hambre y sin cuartel, se guarecen en el comedor Balcarce y bautizan al comedor como “El Vómito”.