El Barco Ciudad de Rosario promete amarrar en noviembre en la Terminal Fluvial

Tras la inauguración de los nuevos muelles en la costa central anunciado para el 27 de agosto, el buque insignia rosarino comenzará a prestar servicios hacia fin de año

06:10 hs - Jueves 20 de Agosto de 2026

Lo que no se concretó el 20 de junio, ahora va camino a cumplirse en noviembre. El regreso del Barco Ciudad de Rosario se reprogramó para ese mes y con el buque amarrado en los nuevos muelles de la Terminal Fluvial volverá a prestar servicios de traslados a las islas y travesías por el Paraná. "Ya tomamos algunas reservas y otras comprometidas. Si todo va bien deberíamos estar activos para ese mes", adelantó a La Capital uno de los socios de Hayra SRL.

Como ya se informó previamente, las obras de rehabilitación y puesta a punto de 150 metros de frente costero sobre el edificio de Terminal Fluvial tiene fecha de inauguración. Este 27 de agosto, y luego de unos 270 días de tareas de reacondicionamiento y más de 2.600 millones de pesos de inversión del gobierno santafesino habrá corte de cintas.

El regreso del Barco Ciudad de Rosario

Las estructuras recuperadas servirán de puntapié inicial para potenciar la conexión a través del Paraná, aumentar la oferta turística de la ciudad y promover la conectividad de la región a través del transporte fluvial. Y en este contexto, se aguarda el regreso a la actividad del Barco Ciudad de Rosario. Durante este mes en curso, quedarán habilitados los muelles que miran hacia las islas, pero quedará para noviembre la dársena sur y con un espacio reservado para la embarcación emblemática rosarina. "En noviembre vamos a estar ahí, la idea es comenzar juntos", apuntó el empresario.

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"Estuvimos trabajando los últimos tres meses en la estructura del barco. Tareas en el doble fondo con los cinco tanques de aire en condiciones. Le invertimos 800 metros de chapa nueva. Ahora avanzamos en la parte estética, esta una de la plantas, colocaremos en estos días los vidrios de las aberturas en cubierta y ya empieza a verse mejor", resumió Federico.

De esta forma, para noviembre y tal cual los cálculos de Hayra SRL volverá un "nuevo" Barco Ciudad de Rosario, pero con su estética tradicional, sus 29 metros de eslora y una manga de seis metros. Las refacciones permitirán trasladar en forma segura a 335 pasajeros incluida la tripulación. Impulsados por dos motores diésel de 250 caballos de potencia cada uno.

Reconstrucción integral y llegada a la Terminal Fluvial

¿Qué se ejecutó hasta el momento? Entre otras cosas, se desmontó por completo el revestimiento en interiores, las cubiertas deterioradas, se retiraron pisos y estructuras obsoletas. Se reemplazaron chapas, pisos y laterales estructurales. En su sistema propulsor se desarmaron las hélices, se refabricaron los ejes, las mechas del timón y se rectificaron varios accesorios. Se instalaron nuevos sistemas de emergencia y se fabricaron bujes.

En el interior del barco, se retiró por completo el mobiliario, se quitaron los cielorrasos, revestimientos, se ampliaron las ventanas y se está montando un sistema de vidrios con cierre total. En ejecución están las chapas de la cubierta, y un nuevo sistema hidráulico. Además se renovó por completo el cableado eléctrico, se montaron nuevos tableros, sistemas de emergencia, con nuevas luces de navegación y sensores de incendio, con nuevos extintores.

La mayor parte de los trabajos críticos de desmontaje, inspección y evaluación ya fueron ejecutados, Actualmente, el poryecto se encuentra en una una etapa de reconstrucción y modernización. Luego de su ingreso en los astilleros Fluvimar y tras una rigurosa inspección técnica, los especialistas concluyeron que el buque atraviesa un proceso de recuperación integral destinado a extender significativamente su vida útil operativa y adecuarlo a los estándares actuales de seguridad, navegabilidad y protección ambiental.

"Finalizadas las tareas pendientes de reconstrucción estructural, sistemas de propulsión, electricidad, seguridad y certificaciones, el buque estará en condiciones de solicitar las inspecciones finales correspondientes para su reincorporación al servicio comercial de pasajeros en la Hidrovía Paraná-Paraguay", finalizó el diagnóstico realizado por especialistas, para acotar: "Se estima que la embarcación posee un importante potencial operativo y comercial, y se constituye en un activo estratégico para actividades turísticas, recreativas y de transporte fluvial en la región".

Funcionarios a bordo

Para este viernes, integrantes del gabinete provincial están invitados a una recorrida por el barco para que vean en primera persona la evolución de las reformas de cara a su vuelta a la actividad. La recorrida también tendrá al intendente Pablo Javkin.

La puesta a punto del buque emblema es un trámite vital y necesario tras cinco años de inactividad, con el desafío adicional de respetar la identidad de una nave que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad. Una vez que finalice su "restyling" en el astillero ubicado en El Mangrullo, deberá nuevamente atravesar otro okey de Prefectura para regresar a su actividad. Superado este trámite, todo estaría dispuesto para amarrar en la Terminal Fluvial y presentarse en sociedad para el acto del 20 de junio al pie del Monumento a la Bandera.

De esta forma, se agrega un nuevo capítulo a la vasta historia del Ciudad de Rosario. Zarpó por primera vez en febrero de 1971. Una década antes, su mentor y pionero, Raúl Oficialdegui, lo había comprado como barco de bandera brasileña en desuso con la idea de desarmarlo y reconstruirlo de cero. Antes de su primera travesía en el río, estuvo entre 1964 y el 71 construyéndose a nuevo en el astillero Riguetti, frente al Gigante de Arroyito, y se consagró como la primera embarcación hecha a nuevo en la ciudad.

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A fines de diciembre y tras cinco décadas en manos de una empresa familiar, los Oficialdegui (apremiados por el efecto de la pandemia y los costos técnicos de su puesta a punto) se decidieron a vender el barco a tres jóvenes socios rosarinos, que ahora le están dando un nuevo reimpulso.

Como antecedente, Fluvimar le realiza al barco las reparaciones y chequeos mecánicos desde 2010, cuando previamente estas tareas se realizaban en Buenos Aires.