Martes 13 de Diciembre de 2016
Dos nenes, uno de 4 años y otra de uno y ocho meses, murieron ahogados en piletas el domingo pasado, mientras que un tercer chiquito de dos años y medio logró ser reanimado por un familiar y quedó internado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital de Niños Zona Norte, donde ayer ya había sido pasado a sala con "muy buena evolución". Los especialistas advierten que diciembre es el mes epidemiológico donde se dan con mayor frecuencia estos accidentes fatales, prevenibles en su enorme mayoría por sola vigilancia adulta y cercamiento de las piscinas. Saber practicar maniobras de reanimación cardiopulmonar es otro factor que puede "cambiar la historia" ante un ahogamiento, segunda causa de muerte infantil por accidente a nivel mundial (ver infografía), con 175 mil casos al año.
Aun así, en Rosario el Hospital de Niños "Víctor J. Vilela" sólo lleva contabilizados tres casos de "cuasi ahogamiento" en el 2015 y otros tantos en lo que va de este año.
La directora del centro asistencial, Viviana Esquivel, recordó que diciembre es el mes que presenta las peores estadísticas en este tipo de accidentes y exhortó "extremar" las medidas de precaución: básicamente "cercar las piletas" y, a la vez, "tomar conciencia de que los chicos deben estar siempre en compañía de un adulto responsable", ya que muchos ahogamientos ni siquiera se producen en piscinas, sino que pueden darse hasta en un fuentón.
El director del Sistema de Emergencias Sanitarias, Adrián Pafundi, fue taxativo: "Nunca jamás" los chicos deben estar solos en las piletas, sobre todo si tienen menos de seis años, e incluso si saben nadar.
"Se debe tener en cuenta que hay nenes que pueden saber nadar, pero quizás no muy bien, o que se asustan, o están jugando en la parte playa y luego se deslizan hacia lo hondo", graficó, con lo cual lo fundamental es no sacarles los ojos de encima para evitar que un "simple descuido en cuestión de segundos" pueda terminar en tragedia.
Pafundi recordó que desde fines de noviembre hasta el domingo pasado, apenas 15 días, hubo cuatro episodios de ahogamiento en la zona de Rosario (incluyendo el de Funes): dos fatales y otros dos que se pudieron revertir, en ambos casos gracias a eficaces maniobras de resucitación cardiopulmonar que practicaron en una primera instancia familiares de los propios chiquitos. (ver apoyo)
El primer caso fatal se dio en Campodónico al 2900, distrito oeste, donde una nenita de 20 meses se cayó a una pileta después de treparse a un fuentón, cerca de donde la había dejado su mamá por unos instantes.
Pese a que la familia llamó de inmediato al 911 y sus familiares la trasladaron de urgencia al Policlínico San Martín, el equipo de médicos pediátricos del Sies y del propio centro de salud no pudieron revertir su cuadro y falleció el domingo al mediodía.
El otro caso fue el de un nene de 4 años que participaba de una fiesta de bautismo en una casa de Funes, en Tucumán al 1300 (a la altura de la garita 7), alquilada por una familia de Rosario.
Según fuentes policiales, el chiquito dijo que se iba a jugar a la pelota, pero se habría caído al agua, donde cerca de las 15 fue hallado por un amiguito mientras los mayores se encontraban en la parte trasera del inmueble.
Personal de la comisaría 23ª, de la Central de Operaciones de Emergencias de Funes y una ambulancia acudieron de inmediato al lugar para tratar de reanimarlo, pero pese a los esfuerzos no lograron salvarlo.
Las dos muertes son investigadas por la fiscal Valeria Piazza Iglesias, pero según fuentes judiciales hasta ayer no se preveían audiencias imputativas.
El otro caso, que afortunadamente tuvo un desenlace favorable, fue el de Tomás, un nene de dos años y medio que ayer se reponía en el Hospital Zona Norte después de haber caído "aparentemente" en una pileta de lona de su domicilio.
Según contó ayer el director del efector, Hernán Oddone, el chiquito se salvó gracias a haber recibido maniobras de reanimación por parte de una tía que es bombera voluntaria que lo sacó del paro cardiorrespiratorio y luego fue atendido en el Policlínico San Martín.
En alerta
Más tarde se lo derivó al hospital, donde durante las primeras horas quedó internado en terapia intensiva. Su buena evolución permitió que ayer pasara a sala general.
Pafundi recordó otro caso reciente (que se registró a fines de noviembre, pero se conoció ayer): el de otro chiquito de menos de 2 años, domiciliado en el distrito norte, que también sufrió un cuasi ahogamiento.
También ese nene, "hallado sin signos vitales", fue asistido primero por familiares y luego por personal del Sies y del Hospital Alberdi, que lograron revertir el cuadro.
Cuatro casos "en tan poco tiempo" deberían poner a la sociedad "en alerta", sostuvo el titular del Sies, quien reiteró que es "crucial" no perder de vista a los menores en el agua, calcular el costo de un "cercamiento que no pueda ser trepado por los chicos" como "ineludible" al momento de construir una pileta y recordar que "incluso en 20 ó 30 centímetros de agua puede ahogarse una criatura de un año".
Capacitación en salvar vidas
El director del Sies, Adrián Pafundi, aseguró ayer que es "fundamental" que cada vez más gente se capacite para poder realizar maniobras de resucitación cardiopulmonar porque se trata de una técnica que "salva vidas". En menos de diez años, contó, el Sies logró capacitar a unas 40 mil personas, 6.300 sólo durante el 2016. Según distintas entidades médicas, una de cada tres muertes por paro cardíaco podría evitarse si estuviera cerca una persona capacitada en primeros auxilios. No se trata de un entrenamiento complejo y se pueden realizar en distintas instituciones.