Martes 13 de Diciembre de 2016
En el planeta fallecen anualmente unos 830 mil niños por lesiones no intencionales, primera causa de muerte incluso entre los nenes mayores de 9 años. De todas esas lesiones, los traumatismos causados por el tránsito y los ahogamientos representan casi la mitad. Y, de hecho, por asfixia de inmersión pierden la vida en el mundo unos 175 mil chicos al año, a razón de 450 diarios.
Los datos, que surgen del informe mundial sobre prevención de lesiones infantiles confeccionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef en el año 2008, muestran que esos dos factores, junto a las quemaduras, las caídas y las intoxicaciones, son responsables del 60 por ciento de todas las defunciones de niños por lesiones.
El estudio señala que "en el ahogamiento, las vías respiratorias se sumergen en un líquido causando dificultad respiratoria". El desenlace "puede ser o no mortal", pero aun así es capaz de "causar daños neurológicos importantes".
Aparte de las 450 muertes diarias, esos incidentes causan por día miles de cuadros de discapacidad grave de por vida, incluido daño cerebral. Por año, entre 2 y 3 millones de menores de 15 años sufren un episodio de esa naturaleza no mortal. Y con frecuencia requieren ayuda económica y sanitaria vitalicia.
Siempre según el informe, más de 98 por ciento de los ahogamientos infantiles se registran en países de ingresos bajos y medianos, con una mayor incidencia en la región del Pacífico Occidental, cuya tasa es prácticamente dos veces superior a la media mundial.
Los registros evidencian que se ahogan casi el doble de varones que de nenas y que la franja de edad con mayor riesgo es la que va de uno a cuatro años.