Martes 23 de Marzo de 2021
El juez de Garantías definió que Pablo M., el joven que conducía un vehículo que quedó involucrado en una picada que terminó en un violento impacto contra un auto donde fallecieron un hombre y su pequeño hijo, deberá purgar presión preventiva por el plazo de ley. El fiscal destacó además que hay peligro de fuga por la magnitud de la pena y la alta probabilidad de la condena.
El siniestro se produjo el sábado pasado en avenida del Rosario y Ayacucho, y murieron David Pizorno (43) y su hijo Valentino (8). La única sobreviviente fue su pareja Cintia, que se recupera de las heridas sufridas en el sanatorio Los Alerces.
Ahora se abre un compás en el marco del cual el magistrado deberá definir la imputación del delito, que los fiscales pidieron que sea homicidio simple con dolo eventual en calidad de co-autor pero podría mutar a la de homicidio culposo temerario.
La audiencia imputativa culminó pasadas las 18 en el Centro de Justicia Penal.
Los fiscales sostienen que Pablo M. (35) y Germán S. (36) venían corriendo picadas. Las imágenes muestran que los dos autos transitaron a gran velocidad por avenida del Rosario desde Castro Barros hasta Ayacucho a 132 kilómetros por hora, es decir cuatro cuadras antes.
>> Leer más: Picada fatal: momentos antes del choque los dos autos iban a 132 kilómetros por hora
La novedad es que el auto blanco que conducía Pablo M., que en una primera versión que había trascendido se decía que había esquivado al vehículo de la familia Pizorno, en realidad llegó a tocar de costado al Citroën C3 de la familia y lo desestabilizó antes del violento impacto contra el Renault Sandero que manejaba Germán S.
El vehículo de Pablo M. tiene un golpe en la puerta de atrás, del lado del acompañante. Una de las cámaras muestra que frenan en una esquina y arrancan los dos juntos a gran velocidad.
En la previa se juntó un nutrido grupo de familiares y allegados a ambas familias que se instalaron pacíficamente con carteles en la puerta del edificio para reclamar que los responsables queden detenidos. "Queremos justicia", dijo Emanuel, hermano de Cintia. "Tenemos la expectativa de que se vaya a la cárcel, no a la casa", agregó Gaston, hermano de David.
Ignacio Carbone, el defensor de Pablo M., es el mismo abogado que defendió a Juan Carlos Schmitt y Gastón Dlugovitzki, condenados por matar al volante manejando a gran velocidad. En ambos casos se aplicó la figura de homicidio simple con dolo eventual. La fiscal Piazza Iglesias también es la misma de los dos casos anteriores.
>> Leer más: Picada trágica: una ONG pide sanciones más severas para conductores imprudentes
Los familiares entraron a la sala junto a sus abogados, muy apesadumbrados. También estaba Mariana Sena, presidenta de la ONG Compromiso Vial, organización que suele asistir y acompañar en este tipo de casos. Estaban los abogados de Germán S., que permanece internado y aún no fue imputado por su condicion de salud. El juez es Facundo Becerra. También el padre y un amigo del acusado.
El fiscal Walter Jurado pidió prisión preventiva por el plazo máximo de ley conforme a que hay peligrosidad procesal. Destacó la actitud de ponerse a la par y correr, no frenar y el daño causado. Dijo que no es un delito de propiedad ni peligro abstracto, que se destruyó una familia
Destacó además que hay peligro de fuga por la magnitud de la pena y la alta probabilidad de la condena.