Día del Vecino: los ruidos molestos encabezan los reclamos en los consorcios

Según un relevamiento de la Cámara de Administradores, el segundo motivo de conflicto es el uso indebido de los espacios comunes en edificios y countries

12:55 hs - Jueves 11 de Junio de 2026

La vecina del quinto piso que suele organizar concurridas previas en su casa, el dueño del departamento del octavo que escucha música a alto volumen a la hora de la siesta o la familia que vive en planta baja y tiene un perro que no deja de ladrar toda la tarde. La lista podría seguir al infinito, pero lo cierto es que los ruidos molestos encabezan el listado de los reclamos que reciben los administradores de edificios en Rosario.

Acompañando la celebración del Día del Vecino, la Cámara de Administradores de la provincia de Santa Fe elaboró un ranking de los problemas que horadan la convivencia en edificios de propiedad horizontal. De acuerdo al relevamiento, el 75 por ciento de las quejas de los consorcistas se relacionan con el ruido en exceso y por fuera de los horarios permitidos.

Los conflictos generados por ruidos molestos no son exclusivos de los edificios de propiedad horizontal, de acuerdo a las estadísticas del servicio gratuito de mediación de la Municipalidad de Rosario, este tema encabezó los casos que se abordaron el año pasado.

A lo largo del 2025, en las oficinas del servicio de medicación se realizaron 1.439 intervenciones y se atendió a alrededor de 4.000 personas, por distintas temáticas relacionadas con problemas estructurales y emergentes de la vida urbana. Y la más frecuente fueron los ruidos molestos.

Ruidos del vecino

"Dos de cada tres reclamos que nos llegan son por ruidos molestos", precisó Adolfo Jäger, presidente de la entidad. Bajo este rubro se ubican distintas situaciones bastante frecuentes en los edificios: la música a un volumen fuerte y en horas impropias, las previas, así como reuniones y fiestas de cumpleaños, y los golpes de muebles que se corren, sobre todo en horas de descanso, son las principales denuncias de los vecinos de acuerdo al trabajo.

Otra fuente de conflictos relacionados con la convivencia es el uso indebido de espacios comunes, como ascensores, quinchos o piletas. "Muchas veces se produce un abuso de estas áreas comunes", expresó el presidente de la entidad, y dijo que esto sucede no solo en edificios sino también en countries y clubes de campo, donde también hay un régimen de propiedad horizontal.

Un día para celebrar

Cada 11 de junio, en Argentina, se celebra el Día del Vecino Participativo, la efeméride resalta la importancia de la cooperación y la convivencia entre los ciudadanos. La jornada reconoce el papel fundamental de los vecinos en la creación de un ambiente de respeto, tolerancia y colaboración, donde la participación activa y el compromiso colectivo contribuyen al bienestar de todos.

La elección del 11 de junio como fecha para el Día del Vecino remonta a la segunda fundación de Buenos Aires, realizada en 1580 por Juan de Garay. Esta referencia histórica sirvió de inspiración para Romeo Raffo Bontá, un vecino del barrio porteño de Villa del Parque, quien a mediados del siglo XX impulsó la creación de una jornada especial para destacar el papel de los vecinos en la sociedad. Desde entonces, la fecha tiene alcance nacional.

"Para una buena convivencia es necesario que haya una buena comunicación entre el consorcio y la buena predisposición de todas las partes", advirtió el titular de la cámara de administradores y destacó que las personas encargadas de la administración de los edificios de propiedad horizontal son "los canalizadores de estos reclamos y los encargados de llegar a una solución".

Desde la cámara explicaron que los ruidos molestos están regulados, tanto en el Código Civil y Comercial de la Nación (que reconoce el derecho a la tranquilidad y el respeto entre vecinos), como en los reglamentos de copropiedad de los consorcios, y también en la ordenanza municipal.

En el caso de Rosario, la normativa indica que el horario resguardado es de 22 a 6. Asimismo, durante el día el espectro de ruido permitido es de 55 decibeles.

En los casos más extremos, apuntó Jäger, se puede recurrir a la Secretaría de Control del municipio o a la policía, ya que en Rosario existe por normativa un horario resguardado de ruidos molestos. "En situaciones graves" se puede dar aviso al 911 o a la línea 147 de la Municipalidad.

Sin embargo, destacó, "la mayoría de las veces el diálogo resuelve el problema" y resaltó la importancia de la "expertise del administrador" como mediador entre las partes. En este sentido, destacó que "para que haya más administradores profesionales" avanza en la Legislatura provincial un proyecto de colegiación.