Después de tres años, retiran la empalizada de Monumento
Se había colocado para instalar el obrador de los trabajos de refacción. La pandemia demoró las tareas faltantes y se decidió sacar las vallas.

Viernes 18 de Septiembre de 2020

El retiro de la empalizada que recubre el obrador del Monumento a la Bandera hace más de tres años, sorprendió este viernes a más de un transeúnte. La Municipalidad destacó que la empresa contratista decidió levantarla por los costos que le ocasiona y porque, de acuerdo a los trabajos que restan, algunos estructurales y otros de detalles estéticos, no es necesario mantenerla. Así, quedó liberada la circulación peatonal en la zona de la proa del emblemático paseo público.

La, a esta altura, crónica obra de puesta en valor del Monumento se licitó con un pliego de 9 millones de dólares, aunque luego sufrió modificaciones y reducciones. Las tareas se adjudicaron en enero de 2017, con una estimación técnica de finalización para septiembre de 2018.

Pero por los cimbronazos económicos, cambios de gobierno nacional (la obra comenzó bajo el mandato de Mauricio Macri) y la pandemia, las tareas sufrieron vaivenes que la demoraron considerablemente.

Además, la Municipalidad realizó varias objeciones a la contratista al detectar fallas estructurales, como el desprendimiento de placas de mármol, entre otros errores de la refacción menos perceptibles pero importantes para la puesta en valor del símbolo mayor de la ciudad.

El secretario de Obras Públicas del municipio, José Luis Conde, confirmó a La Capital que el sorpresivo retiro de las vallas del obrador se explica simplemente en “una decisión de la empresa que ejecuta los trabajos”.

“Evaluó que por la poca obra que queda por hacer, no hacía falta mantener la superficie del obrador en función del gasto que eso significa. Queda muy poco trabajo, se ejecutó un 92 por ciento. Además se libera el espacio público”, aclaró Conde.

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El funcionario condicionó la finalización de las tareas al contexto de pandemia: “La cuarentena por el problema sanitario que estalló en marzo se pensó para unos meses, pero todavía seguimos. Eso limita, y no permite hacer nada. El obrador en esa superficie era un exceso y en eso estuvimos de acuerdo con el comitente”.

Sobre los plazos para terminar la demorada refacción, fue prudente. “En un contexto de normalidad, debería concretarse en dos meses, pero pandemia mediante nos sabemos. El contrato tiene cerca de 800 ítems, de los cuales se ha cumplido el 92 por ciento”, confirmó.

Conde indicó que de la evaluación y monitoreo permanente que el Ejecutivo hace de la restauración, los trabajos donde se detectaron fallas o incumplimiento de requisitos técnicos se documentaron debidamente y son parte de reclamos permanentes a la empresa.

Cuando nadie presagiaba los efectos del coronavirus y con la intención de que la obra de refacción del Monumento finalizara este año, el gobernador Omar Perotti y el intendente Pablo Javkin mantuvieron en febrero pasado una reunión clave con autoridades nacionales.

Es que en reuniones anteriores el gobierno nacional ya le había garantizado a Perotti los fondos necesarios para la continuidad de las obras en una mesa de trabajo que monitoreaba el secretario de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill. La idea era terminarla para el 20 de junio.

La intención de las autoridades en ese momento era que parte de la restauración, financiada en un 70 por ciento por Nación y el resto con aportes del municipio, ingresara en una etapa final, incluida la limpieza del Monumento, todo con vistas al Día de la Bandera, que finalmente tuvo una celebración virtual.

De esas reuniones también participó la ministra de Infraestructura de la provincia, Silvina Frana, miembros del equipo técnico de la Secretaría nacional, y representantes de la firma responsable de las obras.

En ese momento Frana aseguró que, “según la empresa, los trabajos estaban en ese momento prácticamente terminados”. Pero aclaró que Nación y el municipio habían hecho “observaciones”.

Con ese empuje, la restauración completa pudo haberse terminado a mitad de este año. Ahora se levanta la empalizada después de tres años, con una obra inconclusa por el excepcional contexto sanitario.

La empresa dispondrá de otro sector asignado por la Secretaría de Obras públicas para reubicar maquinaria, herramientas y los objetos del Monumento que deban ser resguardados.