Sábado 04 de Abril de 2020
La situación en la zona bancaria del centro de Rosario cambió drásticamente con relación a lo ocurrido ayer. Desde las 10, hora en que las entidades financieras comenzaron a atender a los jubilados, se ordenó el caudal de gente que tenía que cobrar sus haberes y sobre el mediodía ya quedaba muy poca gente en la calle y la actividad en el interior de los locales era fluida.
El tránsito de vehículos sobre calle Santa Fe también se liberó una vez que los jubilados iban ingresando a los bancos.
La imagen que podía verse tras más de dos horas de atención era la que se tendría que haber visto ayer, cuando una masiva afluencia de jubilados y de beneficiarios de las asignaciones sociales quebrantó el aislamiento social y obligatorio que dispuso el gobierno para frenar el avance del coronavirus.
En los barrios hoy sí se registraban algunas colas ante los cajeros automáticos, pero todo al parecer se realizaba en un marco de cierto orden, en el que se respetaba el distanciamiento obligatorio.
Donde sí hubo mucha acumulación de gente fue en el banco Superville de Sarmiento y Pellegrini, donde poco antes del mediodía había una cola de una cuadra y media de extensión. Sin embargo, la hilera parecía más ordenada y se respetaba el distanciamiento entre persona y persona.
La mañana había arrancado con un importante operativo de contención y control en la city rosarina, con epicentro en Santa Fe entre San Martín y Entre Ríos. Allí, frente al Banco Piano, se colocaron vallas y sillas en las veredas para que los adultos mayores pudieran estar un poco más cómodos hasta que les llegara el turno de ingresar al banco.
La espera en esa zona también fue amenizada con un café o té que un grupo de voluntarios de Eventos Unidos les sirvieron a los jubilados.