Transcurrió más de un mes desde el telegrama que la Agencia de Administración de Bienes del Estado envió a la planta de Refinería
06:10 hs - Lunes 08 de Junio de 2026
El pasado 30 de abril, sobre el portón de acceso de Caseros y Junín una carta documento generó zozobra entre los 14 operarios que sostienen la Cooperativa Trechel, que elabora un amargo serrano sin alcohol en esta planta. La intimación provenía de la Agencia de Administración de Bienes del Estado y emplazaba a que se retiren del inmueble que ocupan "sin derecho alguno" en un plazo de diez días hábiles. Sin embargo, y ya expirado el plazo, el pedido quedó sin efecto y los trabajadores continúan con sus tareas. "No pasó nada, acá seguiremos, laburando para llevar el mango a casa", destacó el vocero del emprendimiento Carlos Gavio.
El telegrama había partido desde la sede central en Capital Federal el 28 de abril pasado y llegó a Trechel dos días después. En esa misiva, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) había intimado a la cooperativa de trabajo Linares Trechel LTDA para que en diez días hábiles corridos proceda a la desocupación y restitución del inmueble que ocupa desde hace décadas en Junín y Caseros, en pleno corazón de barrio Refinería y a metros de Puerto Norte.
La Capital dio cuenta de ello en una nota del pasado 5 de mayo. En el escrito, Nación afirma que la "ocupación se mantiene sin derecho alguno", y les hace saber que se reservan reclamar la indemnización de todos los daños y perjuicios que su incumplimiento pueda ocasionar. El conflicto había escalado en el Concejo Municipal, en donde varios ediles habían solicitado la suspensión de los tiempos de lanzamiento y una mesa de diálogo para encauzar la continuidad laboral de 14 trabajadores.
Carta documento
"El plazo ya expiró. Nosotros habíamos mandado una carta documento con nuestros abogados en la que solicitábamos una suspensión de la medida y la convocatoria a una audiencia entre las partes", destacó Gavio para acotar: "Nosotros seguimos adelante, paso a paso, día a día. No estamos preocupados y seguimos laburando para llevar plata a casa. El lunes pasado respondimos a Nación y queremos seguir trabajando". La planta sigue elaborando el amargo serrano sin alcohol y agua embotellada para particulares, y con distribución a diversos clientes.
La sede histórica con elementos de valor patrimonial en terrenos fiscales, tuvo una fecha bisagra: el 18 de marzo 2013 la firma que controlaba la empresa fue a la quiebra judicial y los ex dueños se habían llevado los elementos para producir. Al mando quedaron los trabajadores que formaron una cooperativa que funciona desde hace 13 años en este terreno de la Nación.
Intimación de la Nación
El predio quedó en un lugar estratégico dentro del proceso de transformación urbana que atravesó Puerto Norte en los últimos 20 años. Y cuenta con una superficie total de unos 26 mil metros cuadrados, en los que otrora ingresaban trenes con carga para abastecer bodegas que funcionaban en la zona.
"Ahora somos 14, pero fuimos unos 24 en la cooperativa. La Justicia nos dio la viabilidad para seguir trabajando en lo que hace 60 años era Bodegas del Litoral y hace más de 40 años funciona en estos terrenos del Estado", había mencionado Gavio a comienzos de mes.
Hasta que se decretó la quiebra, la firma pagaba un canon a la ferroviaria NCA. El lugar ocupa un enorme triángulo de una gran manzana que además tiene ocupaciones irregulares. "Nunca vino nadie a decirnos que debíamos irnos; incluso, vinieron inspecciones a constatar que estábamos en cooperativa. Entre otros temas, están las máquinas, que son antiguas pesadas, difíciles de mover y sirven para embotellar, pero no estamos dispuestos a abandonar el predio", había mencionado Gavio, para preguntarse: "¿Adónde iríamos? ¿Perdemos la fuente de trabajo?".