Miércoles 29 de Abril de 2020
Las comunas del departamento Caseros tomaron ayer la decisión de pedir a la provincia que autorice en sus pueblos el funcionamiento de actividades que aún se ven impedidas de trabajar al no estar exceptuados del aislamiento social preventivo y obligatorio impuesto por el gobierno nacional, en el marco de la emergencia sanitaria para prevenir el coronavirus.
Esto se resolvió en una reunión del Comité de Emergencia Departamental, que se desarrolló en la tarde de ayer en el Salón Dorado del municipio de Casilda que, sin embargo, no formará parte del planteo común del resto de las localidades (con una población de entre 2 mil y 8 mil vecinos) por su cantidad de habitantes (40.000) y los 2 casos positivos de Covid-19 registrados.
El planteo de las comunas de Sanford, Villada, Chabás, Bigand, Los Molinos, Arequito, San José de la Esquina, Arteaga, Los Quirquinchos, Berabevú, Chañar Ladeado y Godeken apunta a flexibilizar al máximo la actividad comercial integrando a una serie de sectores que están paralizados desde que comenzó la cuarentena, como peluqueros, trabajadores de la construcción y lavaderos de autos, entre otros.
A ello se suma el pedido para que puedan atender al público aunque dejando ingresar de a un cliente por vez los locales de ropa, como así también otros comercios que actualmente sólo tienen chance de comercializar sus productos por medio de ventas telefónicas o vía online con reparto a domicilio.
Control propio
De prosperar el requerimiento, cada administración local se hará cargo de controlar y administrar el cumplimento de los protocolos de sanidad e higiene que presentarán para cada caso a fin de minimizar los riesgos de contagio.
"Hay que distinguir la realidad de la ciudad de Casilda con el resto de las localidades más pequeñas, donde cada administración podría controlar la liberalización de las actividades económicas que hoy no están funcionando", explicó a La Capital el senador departamental Eduardo Rosconi.
Y en esa misma línea ejemplificó que "con un protocolo determinado y tomándose los recaudos necesarios podrían trabajar, como de hecho ya están haciendo en algunos lugares, albañiles, plomeros, electricistas y peluqueros, entre otras personas que lógicamente se sienten marginadas al ver que en sus localidades tanto la actividad vinculada al sector agrícola como otros tantos sectores trabajan".
El legislador aclaró que "las comunas elevarán una nota para pedir que se las autorice a administrar el funcionamiento de actividades económicas que todavía no están".
Sobre las caminatas recreativas, las comunas acordaron esperar al menos un semana antes de tomar una determinación.
No obstante manifestaron el interés mayoritario de avanzar en tal sentido, excepto Casilda que, tal como ya publicó La Capital, atará la decisión a lo opinión del comité de epidemiología local y seguirá apegada a las disposiciones provinciales y nacionales, según ratificó el intendente Andrés Golosetti.