Cómo quedó la UNR en el nuevo ranking de universidades de América Latina

La clasificación QS volvió a medir a más de 500 instituciones de la región y dejó un dato relevante para la Universidad Nacional de Rosario, en un contexto de retroceso general para el sistema universitario argentino.

18:05 hs - Domingo 04 de Octubre de 2026

La Universidad Nacional de Rosario (UNR) retrocedió diez posiciones en el nuevo ranking QS de universidades de América Latina y el Caribe y quedó ubicada en el puesto 72 de la región. El resultado se conoce en un escenario de fuerte retroceso para el sistema universitario argentino, que registró la mayor caída neta entre los países de América Latina con mayor cantidad de instituciones clasificadas.

La nueva edición del QS World University Rankings: Latin America and the Caribbean, elaborada por la consultora británica Quacquarelli Symonds, incluyó a 517 universidades de 27 países. En el caso argentino fueron evaluadas 46 instituciones y, entre aquellas que ya figuraban en la clasificación anterior, 17 bajaron posiciones, ocho mejoraron y 20 mantuvieron su ubicación.

Para la UNR, el descenso fue particularmente significativo: pasó del puesto 62 al 72. También retrocedió otra universidad pública de la región, la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que pasó del lugar 87 al 100.

De todos modos, el resultado contrasta con el desempeño de otras universidades públicas argentinas. La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) avanzó del puesto 33 al 30 y se metió entre las 30 mejores de América Latina, mientras que la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) pasó del 102 al 94, alcanzando su mejor posición histórica en esta clasificación.

Aunque la Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a ubicarse décima y continúa siendo la institución argentina mejor posicionada, el panorama general del país fue negativo. La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) mantuvo el puesto 21 y la Universidad Austral quedó en el 25.

La UNR aparece así en el séptimo lugar entre las universidades argentinas mejor posicionadas en la clasificación, detrás de la UBA, la UNLP, la Universidad Austral, la UNC, la Universidad de San Andrés y la Universidad Torcuato Di Tella. Sin embargo, a diferencia de varias de esas instituciones, la casa de estudios rosarina perdió posiciones respecto de la edición anterior.

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Qué mide el ranking

El ranking no mide solamente el rendimiento académico de los estudiantes. QS construye su clasificación a partir de ocho indicadores que incluyen la reputación académica, la reputación entre empleadores, la relación entre profesores y estudiantes, las citas por artículo científico, la cantidad de publicaciones por profesor, la proporción de docentes con doctorado, el impacto en la web y las redes internacionales de investigación.

Uno de los principales problemas que muestra el sistema universitario argentino aparece justamente en el área de investigación. Ninguna universidad del país se ubicó entre las 50 primeras de América Latina en cantidad de citas por artículo y ninguna ingresó entre las 90 primeras en publicaciones por profesor. En ambos indicadores, el promedio argentino quedó por debajo del regional.

El impacto del financiamiento universitario

QS vinculó el retroceso argentino con las restricciones financieras que atraviesan las universidades públicas y advirtió sobre sus efectos en los salarios, la investigación y la capacidad de las instituciones para retener investigadores.

El informe señala que las universidades argentinas mantienen una buena reputación académica, pero enfrentan crecientes dificultades para sostener esa fortaleza. Según Ben Sowter, vicepresidente sénior de QS, la capacidad de mantener la investigación, la colaboración internacional y la retención de talento será determinante para preservar la posición de las universidades en los próximos años.

En ese sentido, el ranking refleja un problema que excede a una universidad en particular. Argentina conserva fortalezas históricas en materia de educación superior y reconocimiento académico, pero el deterioro de las condiciones de financiamiento comienza a aparecer asociado a un retroceso en distintos indicadores.