Clima de montaña, inexperiencia y somatización: factores que influyen en las excursiones al cerro Champaquí
Un experto en montaña dio su punto de vista respecto a los inconvenientes que ya sufrieron dos escuelas de Rosario. Las claves y recomendaciones.

Jueves 27 de Octubre de 2022

Los inconvenientes en las excursiones al cerro Champaquí en el último tiempo, que involucró a dos escuelas de Rosario, motivó la consulta a un experto en montaña para saber cuáles pueden ser los factores que llevan a rescates de alto riesgo. Las inclemencias del tiempo un tanto severas y atípicas propio del terreno, falta de experiencia de los guías y la somatización de quienes van por primera vez a la montaña —sean adultos, niños o adolescente— suelen tener ese correlato que se manifiesta en malestares o "pseudointoxicaciones", a diferencia del caso particular de la joven estudiante rosarina que falleció por una patología de base.

El guía Walter Flores está al frente de Aike Expediciones, una compañía que suele realizar este tipo de excursiones. Egresó de la Escuela de Guías de Alta Montaña y Trekking de Mendoza, que cuenta con prestigio y aval a nivel nacional. Asegura que hace 35 años que realiza todo tipo de expediciones de montaña y la del Champaquí suele ser una más como tantas otras. Cuenta que en agosto de 1987 hizo su primera cumbre en el Aconcagua y desde allí se transformó en su medio de vida.

"En el '87 hice mi primera cumbre al cerro Aconcagua y desde allí dije que no lo haría nunca más. Sin embargo, fui cinco veces más y desde allí me convertí en guía hasta egresar enntre el 1999 y 2000 de la escuela terciaria de Mendoza, precisamente la E.P.G.A.M.T., más allá de que Córdoba luego creó otra escuela y, a su vez, la ley provincial Nº8801, que regula toda la actividad en esa provincia", explica a La Capital.

Según Walter, la época ideal para subir al cerro Champaquí es en primavera y otoño. "Si tengo que elegir, sería en otoño y primavera, porque en invierno hace mucho frío y en verano el calor es muy intenso y corrés riesgo de deshidratación y quemaduras en la piel producto de la exposición al sol, aunque suele haber nevadas en principios de verano o temperaturas cálidas en pleno invierno", comenta.

El ascenso al cerro Champaquí

La subida al Champaquí suele durar tres días: la salida se pauta para el jueves a la noche desde Rosario y comienza el ascenso el viernes y sábado, y el domingo se produce el descenso, más allá que el contingente haga o no cumbre.

Leer más: Llevan tranquilidad a las familias de los rosarinos varados en el cerro Champaquí

Los caminos más comunes para comenzar el ascenso son los de Villa Alpina y Tres Árboles. Después, la opción es ir en auto hasta el cerro Linderos y desde allí a pie hasta la cima del Champaquí, que puede demorar entre 40 minutos y una hora y hacerlo en familia.

"Las tradicionales son por Villa Alpina, que ingresás a 1.400 metros sobre el nivel del mar y vas hasta los refugios, que están a 2.100. Allí tenés una jornada de 7 y 8 horas de caminata. Pero si entrás por Tres Árboles, que está a 2.300, perdés 200 de altura franca. Y desde allí tenés otras cuatro horas más hasta la cima, que es más sencillo de ir a pie y más complejo de ir en vehículo como en Villa Alpina".

Los refugios

Sobre el pie del cerro, que es donde están todos los refugios, pasa el río Tabaquillo. Históricamente hubo tres refugios: Ramón González (quien falleció en los 90' y siguió su esposa Sara), Doña Nena (se creó en 1924, y es el más viejo) y Nelio Escapante (el último construido sobre finales de los 90).

"Esos tres son los más clásicos pero hoy tenés en total una decena de lugares", apunta.

En ese sentido, precisa que todos los refugios "cuentan con comodidades, con habitaciones con 25 cuchetas y colchones cómodos; baños, algunos agua fría y caliente y uno tiene hasta bidet; después, cocina y comedores donde pueden llegar a comer 150 personas sentadas a la mesa de manera simultánea. Todos están bien equipados y tienen amasadoras de pan, picadoras de carne, DirecTV, energía solar y generadores". Y rememora: "Antes te ibas a bañar a un arroyo y hoy tenés comodidades en una casa".

También hay comunicación por radio y distintos protocolos de evacuación: desde pedestre, a lomo de mula, camilla y helicóptero como última opción.

Los senderos

Walter cuenta que el trayecto ostenta aproximadamente unos 15 kilómetros entre subidas y bajadas, típicos caminos de montaña.

"Son 700 metros de nivel durante todo el día, entre subidas y bajas a ritmo del más lento. Es una caminata suave, tipo pan y queso, durante horas. Es muy difícil para la persona que no está acostumbrada mantener el ritmo lento y se cansan prematuramente", acota.

Falta de experiencia

Walter comenta que la pospandemia generó una demanda de excursiones inusitada, a tal punto que muchas empresas tuvieron que reducir a los contingentes por su falta de experiencia y, a su vez, las inclemencias atípicas que generó este fenómeno de la Niña, donde las tormentas suelen sorprender a la delegación y generar pánico por sus severas ráfagas, a pesar del clima cambiante de montaña que suele ser habitual.

"No quieren suspender pese a avisarles que está previsto un mal clima por todos los protocolos y gastos que genera en cuanto al refugio y transportes y dedicen hacer la excursión igual", sostiene el guía.

Respecto a lo que ocurrió esta vez con el colegio Nuestra señora de Pompepa, donde al menos cuatro chicos tuvieron que ser rescatados vía helicóptero, explicó: "No estaba en la montaña, pero por lo que leí hay varios factores que influyen: el de montaña es un clima cambiante y en esta época, no sé si es la Niña o no, pero es más aún, hay mucha demanda los grupos no me bajaban de 100 personas, los reduje a 70 y los colegios han explotado con las salidas, no quieren suspender"

Intoxicación y otros malestares

"Cuando somos montañeros viejos podemos capear la tormenta porque estamos preparados y equipados, pero cuando guiás chicos es muy distinto, ya que a veces no están muy fuertes psicológicamente y se quiebran rápidamente, es ahí donde empiezan los malestares y descomposturas, lo que llamo «pseudointoxicaciones»", dice en alusión a los malestares que acusaron los chicos hospitalizados durante este miércoles en Santa Rosa de Calamuchita tras un operativo de rescate del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (Duar).

"Es algo muy raro el tema del agua, siempre hemos bebido agua de los arroyos y nunca tuvimos problemas; y con la comida tampoco tuvimos inconvenientes", acotó respecto a una de las hipótesis deslizadas sin confirmación oficial

A la hora de explicar el factor psicológico, lo ejemplificó con uno de los viajes realizados con alumnos de una escuela, donde el clima mejoró de un momento a otro y el ánimo del contingente cambio de forma radical.

"Fuimos para la cumbre a partir de las 10. De repente, el clima cambió: sopló el viento sur y despejó el cielo; diez chicos se quedaron en el refugio con los docentes y el resto encaró y no hubo más malestares. Sucede que somatizan por ese lado, aunque no quita lo que ocurrió con la nena" del colegio María Madre de la Civilización del Amor.

"No es fácil evacuar a una persona, hay que ver qué clase de personas uno lleva y tener prurito a la hora de encabezar una excursión", recomendó.