En el Concejo Municipal presentaron un pedido de informes sobre la situación del edificio de barrio Saladillo, que hasta el comienzo de la pandemia ofrecía funciones gratuitas y talleres culturales
Lunes 01 de Abril de 2024
El frente del edificio, descolorido, aún tiene pintado el cartel de "Centro Cultural", sin embargo en el lugar hace tiempo que funciona el depósito de una verdulería. El cine Diana, de Lituania al 100, fue uno de los emblemas del barrio Saladillo, pero actualmente integra la lista de las varias instituciones culturales barriales que cerraron sus puertas después de la pandemia de coronavirus. Pero los vecinos de zona sur no se resignan a la pérdida y siguen buscando alternativas para recuperar ese espacio, tan necesario en tiempos marcados por la crisis económica y de seguridad pública.
Esta semana, marcada por el recrudecimiento de la violencia en Rosario, la comisión de cultura del Concejo Municipal empezó a analizar un proyecto que busca información sobre la situación del edificio el ex cine Diana y las acciones desarrolladas para su recuperación. La iniciativa, "es el puntapié inicial para plantear la apertura de este espacio", dice María Fernanda Rey (PJ), autora del proyecto que lleva las firmas de sus pares de bancada, Norma López, Mariano Romero y Lisandro Cavatorta; María Fernanda Gigliani, de Iniciativa Popular, y Caren Tepp, de Ciudad Futura.
El cine Diana se inauguró el 13 de mayo de 1943, con la proyección de "La Guerra Gaucha", el drama que relata la hazaña de la lucha por la independencia de las milicias de Güemes. La sala fue bienvenida como una señal de progreso en el barrio de trabajadores del distrito sur. Por aquella época, la ciudad tenía una población de 500 mil habitantes y 49 salas cinematográficas en funcionamiento.
El Diana cerró sus puertas en 1972, en medio de la crisis económica, y su edificio albergó otros usos: locales comerciales y depósitos de mercadería. Pero en 2013 volvió a funcionar como espacio cultural como parte de una iniciativa del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) para rescatar cines barriales cerrados. Desde entonces, y hasta la pandemia de coronavirus, las funciones gratuitas se alternaron con talleres de arte y de capacitación en oficios,
"Hay mucho interés en el barrio para volver a poner ese lugar en funcionamiento, como espacio de encuentro y como uno de los edificios que forman parte de su identidad", afirma Rey y destaca que el edificio puede asumir varios usos: centro cultural, espacio de capacitación en oficios o una vecinal. En todos los casos, la idea es "usar ese espacio para el bien del barrio".
La concejala del justicialismo advierte que en estos tiempos violentos, estos espacios son "fundamentales". Lo que pasa en los barrios, dice, es que muchas veces "la gente se encuentra sin lugar de pertenencia" y es muy importante "promover actividades que contengan a todos".
Por eso considera necesario recuperar al Diana por su valor histórico, pero también por su potencial social. "Puede ser un centro cultural, donde haya actividades de todo tipo, una suerte de refugio para el barrio".
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El proyecto
La propuesta que se discute en la comisión de Cultural del Concejo Municipal busca conocer detalles sobre la situación del cine Diana, el estado de mantenimiento del edificio y los planes que existen para "la preservación de este espacio cultural clave en nuestra comunidad".
Puntualmente, se pide al Ejecutivo que informe cuál es el estado edilicio de las instalaciones del cine Diana y si se han llevado a cabo proyectos o acciones para su restauración en los últimos cuatro años. Además, pregunta si ha existido algún intercambio con los gobiernos provincial o nacional para lograr la reapertura del espacio y en qué consistieron esas gestiones.
La iniciativa destaca "la significativa importancia cultural y social que este espacio representa" ya que el emblemático espacio cultural "no solo ha sido testigo de innumerables momentos culturales y cinematográficos, sino que también ha desempeñado un papel crucial en la identidad de la ciudad".
En este sentido recuerda que la sala cumplió ya 80 largos años de historia de permanencia en el barrio. El cine fue inaugurado en 1943, como una señal de progreso en el Saladillo, y funcionó exclusivamente proyectando películas "en continuado" hasta que debió cerrar sus puertas en 1972. A fines de 2013, fue reabierto a través del programa Espacios Solidarios del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), alternando las funciones cinematográficas gratuitas con talleres culturales, pero durante la pandemia de coronavirus volvió a cerrar sus puertas.
Actualmente, el edificio "padece un visible deterioro", es más sólo se aprovecha parte del lugar para el funcionamiento del depósito de una verdulería. Lejos, muy lejos, de los brillos de otras épocas.
Para los autores del proyecto, "preservar el Cine Diana no solo implica conservar un lugar de encuentro y entretenimiento, sino también proteger un patrimonio cultural que ha contribuido al enriquecimiento artístico y social de Rosario" y ponerlo en uso "no solo beneficia a los amantes del cine, sino que también respalda la dinamización económica de la zona sur y contribuye a la diversificación de las ofertas culturales en nuestra ciudad".
Mientras tanto, la antigua sala sigue esperando.