Lunes 06 de Abril de 2020
La mayoría de los brasileños no quiere una renuncia del presidente Jair Bolsonaro, pese su persistente negación del peligro que implica la pandemia de Covid-19, según un sondeo publicado por el diario Folha de Sao Paulo. Los brasileños no aplauden a Bolsonaro, pero casi el 60 por ciento dice que en este momento no cree que deba renunciar. De hecho, el nivel de aprobación del presidente brasileño está en su nivel más bajo. Bolsonaro ha quedado aislado en la comunidad internacional y muy mal ante la sociedad brasileña por su tozuda negación del peligro que implica la pandemia. Otros presidentes han abandonado esa línea negacionista, como Andrés López Obrador, en México y Donald Trump, en EEUU.
La encuesta, elaborada por la firma Datafolha entre el 1º y el 3 de abril, mostró que el 59 por ciento se opondría a una renuncia de Bolsonaro, mientras que el 37 por ciento aprobaría esta medida y el 4 por ciento no se decantó por ninguna opción. El margen de error es de tres puntos porcentuales. El viernes, la misma encuestadora dijo que la gestión de Bolsonaro durante la crisis del coronavirus fue "mala" o "terrible" para el 39 por ciento, frente al 33 por ciento del mes anterior. Los que calificaron como "buena" o "genial" su respuesta a la crisis sanitaria cayeron del 35 por ciento al 33 por ciento. Este parece ser el núcleo duro de los "bolsonaristas".
La cifra de muertos en Brasil se elevó de 359 a 431, mientras que los casos confirmados subieron de 9.056 a 10.278, según datos del Ministerio de Salud publicado la tarde del sábado.
Bolsonaro ha minimizado en múltiples ocasiones el enorme peligro que causa la llegada de Covid-19, calificándola como una "gripecita" o "un resfriadito", y ha entrando en colisión con los gobernadores e, incluso, con su propio ministro de Salud porque este defiende medidas básicas como el distanciamiento social, que el mandatario considera económicamente desastrosas.
Su insistencia en combatir el desempleo en medio de una crisis de salud pública sin precedentes lo está afectando a nivel político, haciendo caer su tasa de aprobación a su nivel más bajo desde que asumió el cargo el año pasado.
En este momento, es el único líder mundial de primera línea que continúa relativizando la gravedad del Covid-19, a pesar de que Brasil tiene 10.278 casos confirmados y 431 muertos. Ningún otro mandatario del G-20 cuestiona las medidas de distanciamiento social. Algunos optaron por restricciones más severas que otros, pero todos coinciden en que son necesarias.
"En mi opinión, está sobredimensionado el poder destructivo de este virus. Tal vez se está potenciando incluso por razones económicas", dijo Bolsonaro el 9 de marzo desde Miami. Uno de los funcionarios que lo acompañó a EEUU resultó portador del coronavirus. En esa última salida al exterior, Bolsonaro y su comitiva se reunieron con Donald Trump y su equipo, lo que causó preocupación en la Casa Blanca. Trump fue sometido al test del coronavirus, dando negativo. El estadounidense cambió de opinión sobre el virus y la semana pasada llamó por teléfono a Bolsonaro para convencerlo de la gravedad del asunto. En su "cruzada" contra la opinión de científicos y funcionarios, Bolsonaro ha quedado enfrentado incluso con la influyente rama militar de su gobierno. El mandatario nombró ministros a varios generales. Estos parecen mucho más conscientes del peligro de la pandemia que el propio presidente.