Antonio Ratner responsabilizó al municipio por las irregularidades en el área de Control
El titular del Sindicato de Trabajadores Municipales recordó que quien estaba al frente de ese área hoy está en la Secretaría de Gobierno. "La necesidad de los trabajadores no figura en ningún lado", reclamó.

Viernes 25 de Noviembre de 2022

El secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, Antonio Ratner, salió al cruce del informe presentado en el Concejo Municipal por la secretaría de Control y Convivencia, Carolina Labayru, desde que asumió la gestión en 2019. En el mismo documento se menciona un "festival de horas extras", sumarios internos, incumplimiento de tareas e investigaciones disciplinarias, entre otras irregularidades. Sin embargo, el gremialista apuntó: "No hay que olvidarse que quien estaba al frente de esa área hoy está en la Secretaría de Gobierno", sentenció para exigir el replanteo de la necesidad de los trabajadores.

"Hay que plantear la necesidad de los trabajadores, porque eso no está mencionado en ningún lado. Esta gestión parece que hubiera descubierto el área de Control con una serie de denuncias, pero no hay que olvidarse que quien estaba al frente de ese área es quien hoy está en la Secretaría de Gobierno", enfatizó Ratner en declaraciones al programa "Todos en La Ocho".

En ese sentido, aseguró que "los sumarios no son responsabilidad del sindicato sino del departamento Ejecutivo local, puesto que hay una dirección de sumario, una dirección de administraciones y una dirección de asuntos jurídicos".

A su vez, sostuvo que el sindicato "tiene prohibido representar a los trabajadores municipales por una vieja ordenanza, pero el tratamiento de la noticia parece indicar que fuera el gremio quien frena toda esta investigación".

En ese sentido, señaló: "Como está planteado el informe, pareciera que los trabajadores hacen lo que quieren cuando, en realidad, tienen sus jefes, supervisores y directores y además cuentan con la secretaria al frente de los operativos".

El informe presentado en el Concejo

El escrito llegó en las últimas horas a manos de los concejales en respuesta a un requerimiento hecho a comienzos de año, cuando se disolvió la Guardia Urbana Municipal (GUM) y en su reemplazo se creó la Dirección de Control de Proximidad.

El documento que revela serios desmanejos de lo que fue la GUM llegó al Concejo “ante la necesidad de contar con información a lo planteado en la reunión del 23 de mayo del corriente, donde la secretaria de Control y Convivencia informó acerca de reestructuraciones llevadas a cabo en su área, motivadas por inconsistencias administrativas, según dichos de la propia funcionaria”.

Allí trascendieron varias anomalías: horas extras mal otorgadas, carga de combustible con dineros públicos en coches particulares e irregularidades con el manejo del sistema de acarreo con grúas.

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Horas extras

"Es responsabilidad de la Secretaría de Control y la administración central quienes asignan horas extras. Es la Municipalidad la que diagrama los operativos en los cuales los agentes trabajan horas extras: eventos, estadios de fútbol, shows, Colectividades", explicó Ratner y agregó: "Si hay un inconveniente en la distribución de horas extras es responsabilidad de la Municipalidad, no del trabajador".

Dirección de Control y Proximidad (ex GUM)

También manifestó sus críticas hacia la política distribuida por el municipio en la administración de sus áreas de control. "Durante el tiempo que duró la Guardia Urbana Municipal pusieron a 20 directores. Es decir que pusieron al amigo en lugar de elegir a quien conoce la calle y es idóneo para gestionar la repartición, entonces después fracasan las gestiones. Sucede que llega una persona que no tiene nada que ver con las áreas de control y se cree que descubrió algo nuevo", ironizó.

Grúas

Ratner aclaró que el servicio de grúas y remolques "está privatizado y por tal motivo el chofer se maneja directamente con un funcionario de la Secretaría de Control y Convivencia, quien le indica cuáles y dónde están los operativos, cosa que no pasa ni siquiera por los inspectores municipales".

A su vez, sostuvo que al igual que el uso del combustible, se sembró un manto de sospecha sobre los trabajadores, "quienes han tenido que trabajar sin uniformes, sin cascos ni vehículos".

"Hasta no hace mucho tiempo atrás había dos alcoholímetros y hay que recordar que cuando se implemento la ordenanza de alcohol cero no había dispositivos para testear", acotó a la hora de defender el trabajo que realizan los empleados municipales.