El secretario de Gobierno Sebastián Chale confirmó que se reforzaron las medidas de seguridad del transporte urbano de pasajeros en Rosario.
Lunes 25 de Marzo de 2024
El secretario de Gobierno de la Municipalidad, Sebatián Chale, confirmó que en un colectivo de la empresa Movi se halló una nota intimidatoria y los choferes resolvieron suspender el servició y devolver los colectivos a la punta de línea y ratificó que mantienen reuniones con los delegados de la Unión Transporte Automotor (UTA) para que "lo antes posible se pueda reestablecer el servicio en Rosario".
Ese lunes los choferes de colectivos de la empresa Movi Rosario resolvieron ese lunes a la madrugada suspender el servicio después de que hallarán un cartel con un mensaje intimidante en una de las unidades de la empresa del transporte urbano de pasajeros. El mensaje, escrito a mano en una hoja de papel madera y con el dibujo de una bala, contiene una amenaza contra el personal de empresa.
Con le correr de los minutos se sumaron a la medida los colectiveros de la línea Rosario Bus. A primera hora, en las paradas la gente todavía esperaba la llegada de las unidades para poder trasladarse a cumplir con sus obligaciones, la mayoría sin conocer el incidente que afectó al servicio de transporte urbano de Rosario. La situación causó conmoción entre los conductores de colectivos y provocó complicaciones en la movilidad de los rosarinos.
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"Esperamos que durante la mañana se pueda normalizar el funcionamiento de la ciudad", comentó Chale, quien reconoció que la suspensión del servicio de transporte de pasajeros hizo que sea una "mañana complicada e imprevista", reveló que "los delegados del gremio están en reunión para ver cómo sigue la situación" y ratificó que se tomaron todas las medidas para garantizar que los colectiveros puedan desarrollar su actividad tranquilos y seguros.
Asimismo, señaló que está en "permanente contacto con la Fiscalía y el Ministerio de Seguridad" a fin de ver como avanza la investigación que aclaró que "en esta primera instancia se encuentra en el periodo de relevamiento de prueba". "Hemos tenido otros casos de amenazas que se esclarecieron rápidamente y no tenían relación con el difícil momento que vivimos en la ciudad", aclaró Chale en declaraciones a El Tres.
Con respecto a las medidas que se tomaron hasta le momento, dijo que se reforzaron los "mecanismos de seguridad que tienen los choferes y que se fortalecieron después del hecho triste que vivieron los colectiveros de la ciudad", en referencia al crimen de Marcos Daloia, el chofer de 39 años de la línea K fuera baleado en la cabeza el pasado jueves 7 de marzo en México y Mendoza, en la zona noroeste de Rosario, y que luego murió en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
"Es muy difícil establecer un ciento porciento de garantías, pero se están tomando todas las medidas para garantizar el servicio", advirtió Chale, y añadió: "Estamos desde primera hora de la mañana con los delegados y el gremio para ver cómo se puede solucionar el problema. Se está investigando el caso, en una primera instancia se hace el relevamiento de pruebas". A primera hora de la mañana, el servicio de colectivos en Rosario estaba totalmente paralizado.
Ola de violencia en Rosario
La amenaza al el interno 326 de la línea 153 de la empresa Movi se dio en medio de la inquietud que viven los conductores rosarinos luego de que Marcos Daloia, el colectivero de 39 años de la línea K fuera baleado en la cabeza el pasado jueves 7 de marzo cuando cumplía su recorrido en México y Mendoza, en la zona noroeste de Rosario. Murió tres días más tarde en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
El ataque contra Daiola se dio después de que ejecutaran a sangre fría a dos taxistas -Héctor Raúl Figueroa, de 43 años, y Diego Alejandro Celentano, de 32 años-, ambos baleados cuando estaban trabajando y con el mismo modus operandi: les dispararon con balas de la policía de Santa Fe y en el lugar de los crímenes dejaron abandonada una zapatilla.
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La ola de violencia siguió con el crimen del playero Bruno Bussanich, de 25 años, que fue asesinado cuando estaba trabajando en la estación de servicio ubicada en Mendoza al 7600, en la zona norte de la ciudad. Fue acribillado por un pistolero solitario que llegó y escapó del lugar del crimen a pie. El homicidio, que quedó registrado por las cámaras de videovigilancia del negocio, sacudió al país.