Adultos mayores LGTBI se agrupan para llegar a la vejez con orgullo
Guillermo Lovagnini y José Díaz de Brito impulsan un nuevo desafío militante. A la vez, serán parte de una muestra en el ECU que rescata la acción del colectivo de la diversidad de los 80 a hoy

Miércoles 16 de Agosto de 2023

"En el mejor de los casos, todxs llegaremos a viejxs, que sea con orgullo". La frase es deseo y consigna de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) y es también título de una nota redactada por José "Pepe" Díaz de Brito en la revista impresa y digital "Comunidad 365". Este militante y periodista, junto al historiador y también activista de la comunidad Guillermo Lovagnini, lanzan un nuevo desafío militante: formar el Grupo de Adultxs Mayores LGTBI Rosario. Intentarán agrupar a adultos y adultas mayores de la diversidad para intercambiar las problemáticas que transitan en este momento de la vida, buscarles salida sin dejar de reclamar políticas públicas al Estado.

Pero eso no es todo: estos dos históricos miembros del colectivo de la diversidad también serán parte de la muestra del Archivo de la Memoria LGTBI que, este miércoles, a las 17, comienza en el Espacio Cultural Universitario (ECU, en San Martín 750). La exposición se realiza junto al Museo de la memoria y al Programa Universitario de Diversidad Sexual.

Pepe, como lo conocen en sus espacios de militancia, tiene 65 años y comenzó su activismo LGTBI en el Grupo de Acción Gay de Buenos Aires, en 1984.

"Fuimos jóvenes hace unos 40 años y muchos y muchas lesbianas y trans llegaron a la vejez sin familia que los contenga porque en su juventud fueron expulsados, no tienen hijos y si no tienen ahora pareja o círculo de amistad, la vejez se hace muy dura, muy solitaria", dice Díaz de Brito.

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Tanto él como Lovagnini aseguran que hay "una carencia total" de políticas públicas para su comunidad. "Ni el Estado nacional ni el provincial ni el municipal abordan nuestras problemáticas por eso necesitamos juntarnos", remarcan.

Una necesidad que se hace cada vez más urgente con el avance de la ultraderecha, al decir de Lovagnini, de 73 años y militante desde hace más de 40 años. El historiador se refiere a los resultados de las Paso nacionales de este domingo, en las que el candidato de La Libertad Avanza Javier Milei salió ganador, pero también advierte que en otros países como en España, ya se quitaron las banderas LGTBI de algunos ayuntamientos y se quiere desmontar la ley Trans, entre otros retrocesos hacia la comunidad.

"Necesitamos que la Ansés y el Pami nos tengan en cuenta y hacer reuniones con los funcionarios, también necesitamos más espacios de encuentro y socialización para nuestra edad: había más en los 70 que ahora", dice Lovagnini mientras Díaz de Brito agrega que "todo eso intentaremos hablar en grupo, organizarnos y buscar la salida, porque hay artistas que pueden organizar muestras, espectáculos, charlas y hay profesionales que pueden trabajar con nosotros en centros de salud de la ciudad como en otras épocas", sostiene.

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Vejez sexuada

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2000 la proporción de adultos mayores de 60 años comenzó a duplicarse. Estiman crecerá del 11 al 22 % hasta 2050. Y la misma organización sostiene que la cantidad de personas de 80 años o más aumentará cuatro veces. Todo indica que a más avances médicos más vida, ¿pero qué tipo de vida?

Porque los y las personas trans siguen teniendo una expectativa de vida que ronda apenas los 40 años, debido al HIV, los homicidios transfóbicos, los abusos policiales, las deficiencias de atención en hospitales y centros de salud, las nulas oportunidades laborales, el uso de siliconas industriales, y los contextos de pobreza y violencia social.

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"Hay grupos poblacionales que aún tienen dificultades educativas, de redes sociales, laborales, porque quedarse sin trabajo a los 50 años de edad es un castigo y sexuales: por no tener hijos se supone que no tenemos vida sexual y muchos y muchas de la comunidad ingresan a geriátricos y residencias donde tienen negado su derecho a la sexualidad", apunta Díaz de Brito.

Ambos activistas ponen en cuestión el modelo de sexualidad heterosexual, monógama, machista y falocéntrica, pero también aquella que solo valora a los sujetos reproductivos.

La mayoría de los ancianos y ancianas LGTBI viven en soledad y el sistema los esconde en los armarios de donde supieron salir al no contemplar la posibilidad de aceptar a adultos mayores de la diversidad en geriátricos y residencias. O que surja allí un romance o relación.

Los y las adultas mayores de la diversidad que quieran sumarse a la iniciativa pueden comunicarse por mail con ambos activistas: guillermolovagnini@gmail.com o josemariadiazdebrito@yahoo.com.ar

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Muestra de Memoria en el ECU

En 2018, Lovagnini donó su biblioteca al Museo de la Memoria y ese fue el puntapié inicial del Archivo de la Memoria LGTBI. Lo trabajaron en el área de Documentación Histórica del Museo de la Memoria y con una base de fotos, boletines, notas (de La Capital, La Tribuna, Rosario12 y El Ciudadano), revistas y volantes de distintas agrupaciones se armaron 30 paneles de documentos que conforman la muestra que ya salió a la calle. Se vio en el Distrito Sur en mayo y ahora continúa en periplo en el ECU.

Se visitar de martes a viernes, de 10 a 18, y los sábados de, 16 a 19.

La muestra incluye materiales del Movimiento de Liberación Homosexual (MLH) de principios de los 80, continúa por los años en que funcionó en los 90 el Colectivo Arco Iris (CAI) y sigue en el 2000, con la Asociación Civil VOX.

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"También habrá en Super 8 una filmación valiosa de un festival de transformismo del grupo Las Cholas, que actuaba en la clandestinidad en la dictadura", advierte Lovagnini. Y habrá imágenes del "escandalo" que se publicó el 28 de febrero de 1976 en La Tribuna sobre la celebración en el barco Ciudad de Rosario de un ex modelo de La Favorita. Varios gays llegaron vestidos como damas antiguas y el capitán llamó a la Prefectura que llegó con agentes armados y la Brigada de Moralidad Pública. Varios se tiraron al agua con disfraz y todo. Eran los primeros años los homosexuales, que tenían una organización incipiente, pero más visible que otras diversidades. Eran tildados de "depravados", "sidóticos" y "escandalosos".

Con los años, se ganaron lugares en los medios y en el Estado a puro activismo y presencia en las calles. Fueron víctimas y activistas de la pandemia del HIV. "De hecho, en Rosario, el Movimiento de Liberación Homosexual con el bioquímico ya fallecido Juan Carlos Espina a la cabeza realizó la primera campaña contra el sida, antes que en Buenos Aires y que el municipio tomara el problema en una de sus áreas", remarca Díaz de Brito. Y también fueron parte de la conquista de leyes como el Matrimonio Igualitario (2010), la ley de Identidad de Género (2012) y la de Cupo Laboral para travestis, transexuales y transgéneros (2021). E impulsaron el Programa Nacional de Educación Sexual Integral (2006).

Siguen en pie, no son pocos y van por más. Ahora por una vejez con orgullo.