Geopolítica, seguridad y el rol de Argentina en el mundo, según Juan José Borrell en "In Situ" con Tomás Trapé
19:05 hs - Martes 30 de Junio de 2026
En una entrevista concedida al programa "In Situ", conducido por Tomás Trapé, el profesor titular de Geopolítica en posgrado de la Universidad de la Defensa Nacional de Buenos Aires, magíster en Estrategia y Geopolítica, y licenciado en Historia y doctor en Humanidades, Juan José Borrell, analizó las diferencias entre geopolítica y relaciones internacionales, destacando que son campos disciplinares muy relacionados pero con especificidades propias. Según Borrell, la geopolítica "no solo aborda un objeto de estudio diferente a otros, que tiene que ver la relación entre el espacio, incluyendo la geografía, y las relaciones de poder, cómo las potencias proyectan poder en el espacio, sino que también es un conocimiento que gravita fuertemente de la defensa nacional".
El especialista enfatizó la centralidad de la defensa nacional en el estudio geopolítico, sosteniendo que "no puede haber geopolítica, no puede haber estrategia por fuera de lo que es el ámbito de la defensa nacional". Explicó que este enfoque aborda preguntas fundamentales como "qué es defensa nacional, para qué nos preparamos, cuáles son las amenazas que el país debería contrarrestar, qué papel juegan las Fuerzas Armadas". Además, subrayó que la geopolítica implica un "juego de poder" que se proyecta en diversas dimensiones del espacio, más allá de la tierra, agua y aire, incluyendo el ciberespacio y el espacio nanométrico. En este sentido, Borrell citó un adagio latino: "civis pacem para velum", que significa "si querés la paz, tenés que estar preparado para una guerra", para ilustrar cómo la capacidad y fuerza de una nación disuaden posibles agresiones.
El mundo en desorden y las estrategias ocultas
Borrell cuestionó la narrativa de "crisis permanente" que, a su juicio, se ha puesto de moda para describir el panorama mundial. Desde una perspectiva más pragmática y realista, el experto indicó que "son las grandes potencias las que mueven el tablero. Y los actores más chicos, más vulnerables, nos acomodamos o buscamos un margen de oportunidad para poder accionar". Al referirse al papel de organismos como la ONU, señaló que una superpotencia no "iría a consultar a ese organismo si vos sos el que tenés ese poder, esa posición hegemónica". También criticó la simplificación de conflictos complejos, como la guerra en Ucrania, atribuyéndolos a personalidades individuales en lugar de a "estructuras de poder o juegos de poder".
Respecto a la evolución de la guerra, Juan José Borrell explicó que ya no se trata solo de los clásicos conflictos, sino de una "guerra de cuarta generación" que incorpora elementos como "vehículos no tripulados", armas biológicas y "operaciones psicológicas masivas". Al respecto, mencionó la desclasificación de archivos de inteligencia en Estados Unidos, con la declaración oficial de Tulsi Gabbard, que "demostrando que el SARS-CoV-2 fue un arma de guerra biológica financiada por los Estados Unidos e instalada en un laboratorio en China". Analizando el accionar de Estados Unidos, el entrevistado afirmó que lo que se observa son acciones que "hay una manifestación explícita de los intereses de cierto sector de los Estados Unidos", y que su estrategia es un "repliegue hemisférico", incluyendo el Atlántico Sur y la intención de abrir una base en Tierra del Fuego. Además, sobre el rol de las potencias, Borrell fue contundente: "Toda superpotencia proyecta poder y busca subordinar. Si nosotros fuésemos superpotencia, también buscaríamos subordinar".
Finalmente, al abordar los desafíos geopolíticos de Argentina, Borrell enfatizó la necesidad de "garantizar... la soberanía de todo nuestro espacio", incluyendo el Atlántico Sur, la Antártida, el ciberespacio y lo biológico. Consideró que Argentina debe prepararse para los movimientos masivos de población, que ya son un tema de seguridad nacional para potencias. El entrevistado expresó un optimismo mesurado por el capital humano del país, pero también un pesimismo por la "pérdida" de "gente valiosa en términos intelectuales, en términos económicos" y la falta de un "modelo de crecimiento" a largo plazo. Concluyó que Argentina ya no puede "seguir jugando a los desentendidos que estamos lejos de todo", sino que debe transformar su ubicación en una "ventaja estratégica" y definir cómo su espacio será funcional en el tablero geopolítico futuro.