La doctora en ciencias de la educación Carina Cabo analizó el panorama actual educativo en el programa "In Situ" conducido por Tomás Trapé
19:06 hs - Martes 28 de Julio de 2026
La educación enfrenta hoy una profunda crisis que la inhabilita para dar respuesta a las demandas sociales, según sostuvo Carina Cabo, doctora en ciencias de la educación y profesora en filosofía, psicología y pedagogía, durante su entrevista en el programa "In Situ" que conduce Tomás Trapé. La especialista, quien además es experta en TIC, gestión cultural y neurociencias, afirmó: "No creo que haya una discusión más importante que la de la educación hacia adelante. Creo que es la fundamental". Cabo remarcó que, a pesar de que la "crisis de la escuela" es un tema recurrente desde hace décadas, la situación actual es "mucho más profunda".
La actual crisis se relaciona, en parte, con un formato educativo que data de la época de Sarmiento, hace 150 años, cuando se buscaba la homogeneización social y la conformación de un Estado-Nación. Sin embargo, Cabo subrayó que hoy "no necesitamos eso", y la escuela no ha logrado adaptar su sentido. La entrevistada de "In Situ" señaló que en las aulas conviven "tres siglos": una institución similar a la del siglo XIX, docentes formados en el XX y alumnos del XXI. Esta brecha se agrava por la falta de capacitación: "Lo que necesitamos es capacitación urgente y buena formación docente previa", enfatizó Cabo, indicando que "el docente no está formado" en los nuevos saberes y tecnologías.
Tecnología, autoridad y la "generación de cristal"
Respecto al debate sobre la tecnología en las aulas, Tomás Trapé planteó la preocupación por la distracción y la falta de concentración, así como la crisis de autoridad docente. Sin embargo, Carina Cabo se mostró en total desacuerdo con la idea de mantener la tecnología fuera de la escuela: "La escuela no la puede negar. La escuela tiene que tomarla", sostuvo. La experta argumentó que la prohibición no tiene sentido, sino que es fundamental capacitar a los docentes para integrar el celular con fines pedagógicos, considerando que la atención de los estudiantes hoy es mucho menor a los 40 minutos tradicionales. También abordó la "generación de cristal", afirmando que "es un nombre que puede ser discutible, pero creo que sí. Los tratamos como para que no se rompan".
La discusión también se centró en el impacto de las políticas educativas, como la ley 24.049 de 1991, que transfirió la administración de la educación a las provincias. Carina Cabo evaluó esta reforma como "no positiva", calificándola más como una "desconcentración económica" que una verdadera descentralización, lo que "generó desigualdades" entre las provincias. En cuanto al rol de la universidad, la especialista valoró que sigue ofreciendo movilidad social y desarrollo del pensamiento crítico, pero enfatizó la necesidad de que la institución "se deconstruya", rompa con prácticas enquistadas y se conecte más con el tejido social y otras organizaciones.
Pese a los complejos desafíos, Carina Cabo se mostró "totalmente" optimista: "La educación es la única salida para solucionar los problemas que tenemos", aseguró. Abogó por un enfoque que fomente el pensamiento crítico en los alumnos y la capacidad de pensar diferente. También desestimó la idea de copiar modelos extranjeros como el de Finlandia, señalando que la idiosincrasia argentina requiere soluciones propias. Para Cabo, es fundamental reconocer al docente como un "profesional reflexivo" capaz de tomar decisiones en el aula y adaptar la enseñanza a las realidades socioculturales de cada barrio y ciudad, promoviendo así que el aprendizaje sea significativo y útil para la transformación del mundo del estudiante.