La actriz estadounidense visitó la ciudad a mediados de marzo de manera discreta y compartió imágenes del viaje en sus redes por su cumpleaños
Domingo 22 de Marzo de 2026
Reese Witherspoon eligió Buenos Aires para celebrar sus 50 años. Sin agenda oficial ni anuncios previos, la actriz estadounidense recorrió la ciudad a mediados de marzo con un perfil bajo: visitó museos, caminó por la Plaza de Mayo y cenó en uno de los restaurantes más reconocidos de la escena local. El viaje pasó casi desapercibido hasta que una serie de imágenes, propias y de los lugares que la recibieron, terminó de reconstruir su itinerario.
Uno de los momentos más resonantes fue su visita al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, el Malba. La protagonista de Legalmente rubia recorrió las salas en medio de los visitantes habituales y prácticamente nadie la reconoció. Fue la propia institución quien lo confirmó a través de sus redes sociales con un mensaje que no dejaba lugar a dudas: "Sí, era Reese Witherspoon", escribieron, aprovechando para saludarla por su cumpleaños. En ese recorrido, Witherspoon se acercó a obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, Antonio Berni y Xul Solar.
Paseo por Casa Rosada
El tono relajado del viaje se repitió en cada parada. Desde la Plaza de Mayo, con vestido negro de lunares y anteojos de sol, posó sonriente frente a la Casa Rosada en una imagen que ella misma subió a Instagram, donde tiene millones de seguidores. La foto formó parte de un carrusel que publicó el 22 de marzo, día de su cumpleaños, acompañado de un mensaje personal: "Cumplo 50 hoy… simplemente pensé en mostrarles algunos momentos destacados. Hay que reír todos los días que se pueda".
Cena con estrella Michelin
La gastronomía porteña también tuvo su lugar. Witherspoon fue vista en Roux, restaurante de Recoleta reconocido por la Guía Michelin, donde compartió una cena con su pareja, el financista alemán Oliver Haarmann. El chef Martín Rebaudino la recibió en persona y desde el local celebraron la visita en redes destacando la calidez de la actriz.
El paso de una figura de ese calibre por la ciudad enaltece a Buenos Aires, tanto por su oferta cultural como gastronómica.