Una sesión parlamentaria en Corea del Sur que ya llevaba casi una semana ininterrumpida
El oficialismo quiere imponer una ley antiterrosimo, pero la oposición se niega y hace "filibusterismo": ya alcanzaban más de 130 horas de discursos.

Martes 01 de Marzo de 2016

Corea del Sur ya consiguió un récord absoluto en materia parlamentaria y va por más, aunque quizás haya pocos interesados en disputarle el dudoso honor. Es que la última sesión de la Asamblea Nacional, el Parlamento surcoreano, comenzó el pasado martes 23 y ayer continuaba, es decir: los legisladores asiáticos llevaban más de 130 horas sin regresar a sus casas. Y ni hablar de Jung Chung-rae, el legislador que el sábado dio un discurso de 11 horas y 38 minutos.

El partido gobernante, el conservador Saenuri, presentó un proyecto de ley antiterrorista que para la presidenta surcoreana, Park Geun-Hye, es imprescindible ante las crecientes amenazas. Pero la oposición Minjoo no está dispuesta a tolerar que los servicios de inteligencia recaben información personal de todo tipo de los sospechosos de presentar una amenaza para la seguridad.

Para evitarlo, los opositores se dedicaron a lo que se denomina filibusteo, que consiste en obstruir una asamblea parlamentaria a través de recursos legales. En este caso, intentan "ganar por cansancio" y continuar sesionando hasta que el gobierno acepte sentarse a dialogar y negociar. Mientras tanto, además del discurso de casi medio día de Jung Chung-rae, los filibusteros apelaron a métodos como leer fragmentos de "1984", la novela de George Orwell, o incluso cantar canciones protesta.

La cuestión es simplemente seguir haciendo uso de la palabra y prolongar de manera indeterminada la sesión.

Si bien en el siglo XVII los filibusteros eran exclusivamente aquellos piratas que asolaron el mar de las Antillas, la Real Academia Española define al filibusterismo como "obstruccionismo parlamentario".