Miércoles 12 de Septiembre de 2012
Un cadete del Colegio Militar de la Nación de 20 años murió y otro resultó gravemente herido y perdió un ojo, al estallarles la ametralladora que operaban durante unas maniobras militares dispuestas por el Ejército en la provincia de Mendoza.
La tragedia ocurrió en la Quebrada del Telégrafo, una zona montañosa cercana a la villa cabecera de Uspallata, en plena cordillera de Los Andes, y a unos 100 kilómetros de la ciudad de Mendoza.
El cadete fallecido de la escuela de oficiales del Ejército fue identificado como Maximiliano Sandoval, de 20 años, oriundo de Capital Federal. El herido, Alexis Lalomia, de 27, anoche fue trasladado en un avión sanitario a Buenos Aires para ser internado en un hospital de mayor complejidad. Tiene estallido ocular derecho y traumatismo severo de cráneo.
La explosión de la ametralladora Mag se habría producido por un plomo atascado en el cañón. Sandoval era el encargado de sostenerle la cinta de proyectiles a Lalomia, el tirador, para que la poderosa arma calibre 7,62 milímetros no se atascara y pudiera obtener el mejor rendimiento frente a los blancos fijos que simulaban el avance de supuestos enemigos.
Una falla en el mecanismo produjo lo peor. Al ingresar la bala en la recámara y ejecutarse el disparo, el plomo habría quedado atascado en el cañón mientras que la vaina (donde se aloja la pólvora) fue liberada apropiadamente. Esto le impidió salir al plomo siguiente y los gases generados dentro de la ametralladora provocaron la explosión. La velocidad de los disparos hizo imposible notar que el cañón estaba obstruido.
Las esquirlas de metal a alta temperatura salieron despedidas a alta velocidad. Una de ellas ingresó por el brazo izquierdo de Sandoval y se alojó en el corazón.
Como en todos los ejercicios de esta naturaleza que se realizan en el predio del Regimiento de Infantería de Montaña 16, de Uspallata, un helicóptero sanitario estaba a disposición. Trasladó rápidamente a los dos cadetes pero Sandoval falleció durante el viaje hacia el hospital.
Unos 120 jóvenes participaban del adiestramiento. La falla en el arma será objeto de pericias, sin embargo fuentes militares señalaron que se trata de una ametralladora de fines de los años 70.
"Se les realiza mantenimiento, e incluso antes de comenzar las prácticas se hace una revisión general y se libera el cañón de polvo que pueda atascarlo. Pero no se trata de eso sino de un material que ya tiene muchos años. El arma cumplió un ciclo", dijo un experto castrense.
Dolor. Los compañeros amigos de los cadetes fallecidos ayer recibían contención y asistencia por parte de los integrantes de la Brigada de Montaña VIII, con asiento en Mendoza. El segundo comandante de la unidad, Marcelo Ocampo, manifestó anoche que ninguno de los cadetes había pedido volver a Buenos Aires, sede del Colegio Militar de la Nación.
Ocampo aseguró que el accidente causó gran conmoción, sobre todo porque los chicos están comenzando la carrera militar. El coronel confirmó que la hermana y uno de los hermanos de Sandoval habían llegado a Mendoza y aguardaban que les entregaran el cuerpo del cadete.
Desde hace una semana los cadetes de tercero y cuarto año del Colegio Militar están realizando la maniobras en Mendoza. Un grupo comenzó en Campo Los Andes y otro en Uspallata.
Desde el momento en que se conoció el accidente, algunos integrantes de la fuerza criticaron la falta de inversión y de mantenimiento de los equipos con los que trabajan. Ocampo dijo que todo el material con el que trabajan está técnicamente habilitado y cumple con las medidas de seguridad estipuladas para estas prácticas.
En cuanto a la causa del accidente, el coronel explicó que Gendarmería está realizando el peritaje y que se dio intervención al juzgado federal que lidera Walter Bento, quien investiga la causa cuya caratulada como "averiguación de muerte". A la investigación judicial se sumará la que realice en forma interna el Ejército.
Ocampo dijo que la actividad en Uspallata continuará.