Twitter: Elon Musk despidió a 3700 empleados
Compró la empresa la semana pasada y de inmediato echó a toda la cúpula. Ahora se deshizo de la mitad de la plantilla

Viernes 04 de Noviembre de 2022

Twitter despidió a unos 3.700 empleados. El recorte afecta a todos los departamentos de la empresa. Según la CNN el ajuste es tan severo que podría alterar el funcionamiento de una de las plataformas más influyentes del mundo. El ajuste se produce una semana después de que Twitter fue comprado por Elon Musk. Bloomberg confirmó los despidos.

Según Bloomberg, el número exacto de empleados despedidos podría cambiar y la cuantía de la indemnización que se ofrecerá todavía se está calculando, pero una de las posibilidades es que los trabajadores reciban 60 días de paga. La ley de California requiere que los grandes empleadores avisen con 60 días de antelación para una reducción de personal tan masiva, por lo que parece que Musk está tratando de eludir el espíritu de la ley llamándolo 60 días de "indemnización".

Numerosos empleados de Twitter comenzaron a publicar en la plataforma el jueves por la noche y el viernes por la mañana que ya habían sido bloqueados de sus cuentas de correo electrónico de la empresa antes de la notificación de despido prevista. Algunos también compartieron corazones azules y emojis de saludo indicando que estaban fuera de la empresa.

Elon Musk argumenta que Twitter tuvo una "caída masiva de ingresos", a medida que las marcas "pausan" sus avisos en la red. El viernes por la mañana, empleados de Twitter de departamentos como el de Inteligencia Artificial, marketing y comunicación, búsqueda, política pública, bienestar y otros equipos habían tuiteado que habían sido despedidos. Los miembros del equipo de edición o "curación", que ayudan a elevar la información fiable a la plataforma, incluso sobre las elecciones, también fueron despedidos, según mensajes de los empleados.

"Acabo de ser desconectado de mi notebook de trabajo y eliminado de Slack", dijo un empleado de Twitter en la plataforma. "Es muy triste que tenga que acabar así".

Otra empleada dijo que ella y otros miembros del equipo de derechos humanos de Twitter habían sido despedidos. La empleada añadió que está orgullosa del trabajo del equipo "para proteger a las personas en peligro en conflictos y crisis mundiales, como Etiopía, Afganistán y Ucrania, y para defender las necesidades de quienes corren un riesgo especial de sufrir abusos de los derechos humanos por su presencia en las redes sociales, como los periodistas y los defensores de los derechos humanos".

Mientras los empleados de Twitter publicaban sobre su despido, Musk apareció para una entrevista en una conferencia de inversores y habló sobre la fabricación de vehículos eléctricos más baratos y sus ambiciones de ir a Marte. Durante la entrevista, Musk dijo sobre Twitter: "Intenté salirme del trato", en referencia al que firmó en mayo y luego incumplió hasta que un juez lo forzó a pagar y comprar la red hace una semana. Pero luego añadió: "Creo que hay un tremendo potencial (en Twitter) y creo que podría ser una de las empresas más valiosas del mundo". Musk pagó 44.000 millones de dólares por Twitter, cuando según especialistas no vale más de 25.000 millones.

Entonces, el entrevistador dijo que Musk había despedido a "la mitad de Twitter" y Musk asintió, aunque no comentó. Pareció enmarcar los despidos como algo necesario para una empresa que, al igual que otras redes de medios sociales, estaba experimentando "retos de ingresos", ya que los anunciantes se replantean el gasto en medio de los temores de recesión. Musk también dijo que "varios anunciantes importantes han dejado de gastar en Twitter" en los días transcurridos desde que se completó la adquisición.

No está claro exactamente cuántos empleados de Twitter han sido o serán despedidos. Twitter tenía unos 7.500 trabajadores antes de la adquisición por parte de Musk. En los últimos días, se ha informado de que Twitter podría recortar entre el 25% y el 50% de su plantilla mientras Musk se replantea el funcionamiento de la plataforma y trata de mejorar los resultados de la empresa después de contraer una importante deuda para financiar su adquisición de 44.000 millones de dólares.

Un correo electrónico enviado el jueves por la noche notificaba a los empleados que recibirían un aviso antes de las 12 del viernes en el que se les informaba de su "situación laboral". "Si su empleo no se ve afectado, recibirá una notificación a través de su correo electrónico de Twitter", decía una copia del correo electrónico obtenida por CNN. "Si su empleo se ve afectado, recibirá una notificación con los próximos pasos a través de su correo electrónico personal". El correo electrónico añadía que "para ayudar a garantizar la seguridad" de los empleados y de los sistemas de Twitter, las oficinas de la compañía "estarán temporalmente cerradas y se suspenderá todo acceso a las tarjetas de identificación". El correo electrónico concluía reconociendo que será "una experiencia increíblemente desafiante de atravesar" para la plantilla.

Varios empleados de Twitter presentaron el jueves por la noche una demanda colectiva en la que alegan que Twitter está violando la Ley federal y la de California de notificación de ajuste y readaptación laboral (WARN Act). La Ley WARN requiere que un empleador con más de 100 empleados debe proporcionar una notificación por escrito con 60 días de antelación antes de un despido masivo "que afecte a 50 o más empleados en un solo lugar de trabajo". "Elon Musk, el hombre más rico del mundo, ha dejado claro que cree que cumplir con las leyes laborales federales es algo 'trivial'", dijo la abogada Shannon Liss-Riordan, que presentó la demanda, en un comunicado a la CNN. "Hemos presentado esta demanda federal para asegurarnos de que Twitter sea responsable de nuestras leyes y para evitar que los empleados de Twitter renuncien a sus derechos sin saberlo".

El Departamento de Desarrollo de Empleo de California confirmó a CNN que no se había presentado ningún aviso WARN por parte de Twitter hasta el mediodía del viernes. Musk comenzó su mandato en Twitter despidiendo al director general Parag Agrawal y a otros dos ejecutivos la semana pasada. Luego despidió al resto de la cúpula de la empresa, un total de 9 personas. En menos de una semana desde que Musk adquirió la empresa, su equipo directivo quedó vacío, mediante una mezcla de despidos y dimisiones. Musk también ha disuelto el antiguo consejo de administración de Twitter.

Ahora llegó el turno de los empleados no jerárquicos. Este viernes, muchos empleados resumieron sus sentimientos con el hashtag #LoveWhereYouWorked, un juego de palabras en pasado que antes solían utilizar los empleados de Twitter.

Críticas en los medios y de especialistas

Según el portal de San Francisco, The West News, el primer movimiento importante de Musk en Twitter, el despido masivo de empleados, es un intento de tranquilizar a los nerviosos anunciantes, una manera de negar que compró la red por altruismo y que no tiene intención de convertirla en un "infierno de libertad de expresión". A los anunciantes, la principal fuente de ingresos de Twitter, les preocupan que las aspiraciones de Musk de promover la libertad de expresión reduciendo la moderación de contenidos conduzca a un aumento de la toxicidad y a la consiguiente pérdida de usuarios. Musk, que suele proyectar sus pensamientos en tuits de una sola línea, publicó recientemente una carta inusualmente larga en la que explicaba por qué había adquirido Twitter. Allí dijo: "Actualmente existe un gran peligro de que los medios sociales se fragmenten en cámaras de eco de extrema derecha y extrema izquierda que generen más odio y dividan nuestra sociedad".

Por otro lado, la "social media manager" de Rocket Digital Irina Madrilley , calificó de "nefasta" la actuación de Musk y apunta que el cierre de las oficinas centrales de San Francisco tiene por objetivo "evitar que se pueda acceder a ningún tipo de información por parte de los despedidos". Además, está poniendo en evidencia que no confía en la plantilla de la red social al quitar el teletrabajo y obligar a trabajar "un mínimo de 40 horas de forma presencial". En este sentido, augura que con el plan de suscripción, que está siendo rechazado por muchos "tuiteros", se va a generar "una estampida de los creadores de contenido a otras redes sociales" y que los despidos ya han hecho decaer su marca "provocando que marcas como L'Oreal dejen de promocionarse en Twitter".