El presidente de Estados Unidos montó la escena ante periodistas para promover una política fiscal de devolución de impuestos con las propinas
22:32 hs - Lunes 13 de Abril de 2026
El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió hamburguesas de McDonald’s por una aplicación que le fue entregada en la puerta del Despacho Oval, y le dio una propina de 100 dólares a la repartidora. La comida predilecta del mandatario y toda la escena fueron para promover una política fiscal que, según Trump, se tradujo en significativas devoluciones de impuestos para todos los estadounidenses que reciben propinas.
Vestida con una camiseta de la aplicación DoorDash, Sharon Simmons se acercó a la puerta exterior del Despacho Oval de la Casa Blanca y golpeó mientras las cámaras de los noticieros filmaban. Trump se asomó y dijo: “Hola, gusto en verte”, y se volvió hacia los periodistas: “¡Miren! Esto no parece armado, ¿verdad?”, deslizó.
Por supuesto que estaba armado. Tan sólo para ingresar a los terrenos de la Casa Blanca se requiere de un permiso previo y atravesar filtros de seguridad, mientras que el acceso al Despacho Oval y acercarse tanto al presidente habría sido imposible sin controles adicionales y verificaciones de antecedentes.
>> Leer más: Donald Trump cruzó al papa León XIV por el conflicto en Irán y desató tensión con el Vaticano
La Casa Blanca intenta destacar una parte del paquete fiscal y de gasto que impulsó Trump y fue aprobado a mediados del año pasado. La iniciativa permite a los estadounidenses deducir temporalmente algunos impuestos federales sobre ingresos obtenidos por propinas. Los empleados pueden deducir hasta 25.000 dólares, pero se elimina gradualmente para quienes tienen ingresos más altos.
Las autoridades intensificaron su difusión de cara al Día de los Impuestos —la fecha límite para presentar la declaración fiscal—, incluso cuando el tema quedó eclipsado por la guerra en Irán, la que provocó un marcado incremento en los precios del combustible, y por la disputa de Trump con el Papa León XIV.
McDonald’s es uno de los alimentos predilectos del mandatario, y ya utilizó previamente al restaurante con fines políticos. Incluso se puso a cargo de la entrega de papas fritas durante su campaña de 2024, en una visita a un McDonald’s de Pensilvania.
Una "pequeña conferencia de prensa"
Esta vez, Trump le ofreció a la repartidora compartir la "pequeña conferencia de prensa”. La mujer aceptó pero se mostró visiblemente incómoda a su lado mientras él respondía a preguntas sobre sus amenazas de bloquear el estrecho de Ormuz y su negativa a disculparse con el papa León.
“Creo que votaste por mí, ¿no?”, le preguntó a la mujer, que apenas si atinó a responder: “Eh... tal vez”. Trump prosiguió: “Escuché que sos una gran simpatizante. Lo apreciamos”.
Cuando un periodista preguntó si la Casa Blanca dejaba buenas propinas, la repartidora dijo: “Eh... potencialmente”. De inmediato, Trump metió la mano en el bolsillo de su pantalón y sacó un billete de cien dólares para entregárselo a la mujer con una sonrisa mientras le palmeaba la espalda.