Tartagal: investigan responsabilidad médica en la muerte de un niño por deshidratación
La investigación fue ordenada por el ministro salteño de Salud Pública, Gabriel Chagra Dib, quien analizó ayer la situación en Tartagal y llevó las condolencias del gobierno a las familias de los dos niños fallecidos el viernes y sábado.  

Martes 01 de Febrero de 2011

Autoridades de Salud de Salta ordenaron una investigación interna en el hospital de Tartagal tras la muerte de niños aborígenes afectados por deshidratación, para determinar la responsabilidad de los médicos que asistieron a uno de ellos y le dieron de alta días atrás.

El gerente general del hospital Juan Perón, Jorge Rubén Tapia, confirmó hoy que se inició “la instrucción de un sumario” para investigar la responsabilidad del personal médico en la muerte de uno de los niños a causa de deshidratación provocada por una infección gastrointestinal.

La investigación fue ordenada por el ministro salteño de Salud Pública, Gabriel Chagra Dib, quien analizó ayer la situación en Tartagal y llevó las condolencias del gobierno a las familias de los dos niños fallecidos el viernes y sábado.

Por su parte, Víctor Soruco, padre de la niña de 3 años que falleció tras sufrir diarrea y vómitos, dijo a DyN que denunció a los médicos del hospital Juan Domingo Perón “por haberse negado a internar” a su hija cuando asistió a la consulta. Fuentes médicas confirmaron que diez niños fueron internados en los últimos días con síntomas similares a los de los fallecidos en el hospital Perón.

Entre ellos se encuentran dos hermanas del niño de un año y medio fallecido el sábado en la misión Sachapera, un asentamiento aborigen ubicado en cercanías de Tartagal. La niña también padecía diarrea, vómitos y presentaba un cuadro de extrema debilidad, mientras otra hermana de ambos permanecía internada desde el fin de semana.

En el caso de Soruco, el padre de la niña fallecida contó que una médica de guardia se negó a dejarla internada “porque me dijo que según los análisis no tenia nada”. Soruco relató que al regresar a su casa en la misión wichi ubicada en el kilómetro 6, de la ruta 81, la salud de la niña continuó deteriorándose en medio de un cuadro agudo de diarrea y vómitos hasta que falleció horas más tarde.

El cacique wichi Esteban Soruco, abuelo de la niña, remarcó en diálogo con esta agencia que cuando llegó la policía y el médico forense, éste aseguró que la niña había fallecido por una infección intestinal. “No entendemos por qué esta doctora no quiso internar a mi nieta si en el certificado se indicaba que tenia una infección”, aseguró.

El director de Medicina Social de la Provincia, Enrique Heredia, reconoció que a veces por más “innecesaria” que parezca una internación “por precaución debemos dejar a estos niños en observación hasta descartar cualquier posibilidad de riesgo”.

Al margen de las causas de muerte y eventuales fallas en la atención, las muertes de los niños volvieron a dejar al descubierto las condiciones socioambientales precarias en las que viven las comunidades aborígenes de la zona.