Domingo 26 de Agosto de 2012
“Boy, have we patented it!” (¡lo hemos patentado!), dijo Steve Jobs al presentar en 2007 el primer iPhone. En aquel momento, el teléfono, con su gran pantalla sin botones, fue motivo de burla por parte de la competencia. Pero poco después quedó claro que sería el iPhone el que marcaría el ritmo en el sector de los smartphones. Y Jobs se puso furioso al descubrir que muchos aparatos de las otras empresas eran sospechosamente similares al iPhone.
A Jobs le molestaba en particular el éxito del sistema operativo Android de Google. “Es un sistema robado”, afirmó. Jobs incluso llegó a amenazar con una “guerra nuclear” para destruir Android, a lo que siguieron denuncias contra las empresas fabricantes de teléfonos que lo utilizan, como Samsung, Motorola o HTC.
Estas respondieron con contrademandas y se desató una guerra de patentes. Jobs murió en octubre pasado, pero su sucesor, Tim Cook, siguió adelante con la espada en alto. Entretanto hay muchos fallos y órdenes de retirar aparatos, varios cientos de miles de dólares en pago a abogados, así como diversas limitaciones para los consumidores.
Pero, ahora, por primera vez, Apple consigue una gran victoria tras varias menores: un jurado de California consideró probado que Samsung robó numerosas patentes y le otorgó a la compañía de la manzana más de mil millones de dólares de indemnización.
En cambio, los nueve jurados descartaron todas las acusaciones contra Apple del mayor fabricante de teléfonos del mundo. Cook habló de una victoria para los valores de su compañía como originalidad e innovación. La sentencia en San José se anunció a pocos kilómetros de la sede de Apple en Cupertino, y justo en el primer aniversario del traspaso de poder de Jobs a Cook. Samsung anunció de inmediato que no está dicha la última palabra en el caso. Una multa de mil millones de euros es dura para Samsung, pero no imposible de pagar.
Los aparatos que protagonizaron la demanda presentada el año pasado ya casi no tienen peso en el mercado de los celulares. La firma surcoreana ya los ha sustituido por otros, y una apelación podría demorar el caso durante años. En cambio, el mucho más difícil para los surcoreanos librarse de la mácula en su imagen. Porque Samsung quiere ser considerada una empresa innovadora y no como una simple copiadora, tal como la retrataron los nueve jurados.
Demandas
Los tribunales han sentenciado que Android viola siete patentes de software y dos de diseño de Apple, así como tres de Microsoft. La lista podría crecer hasta 15 porque en otro caso que espera juicio en California el fabricante del iPad reclama por ocho patentes más. Los litigios perjudican a Android y son un salvavidas para Microsoft y Nokia, los beneficiarios indirectos, que tratan de contrarrestar, sin éxito de momento, la pujanza de Google y Apple en telefonía móvil. Más preocupante es que los cinco gigantes al frente de la telefonía, Apple, Google, Amazon, Microsoft y Facebook, son estadounidenses. Varios especialistas advierten sobre el riesgo de oligopolio. (Andrei Sokolov / DPA)