Pasaron los Reyes Magos y aparece una pregunta clave: cuándo se desarma el árbol de Navidad

Aunque muchos dudan sobre cuándo guardar el arbolito de Navidad, la tradición guarda un significado especial vinculado al Día de Reyes y la Epifanía

Lunes 06 de Enero de 2025

A partir del 6 de enero, Día de los Reyes Magos, comienza el desarme del árbol de Navidad en Argentina y otros países de tradición cristiana. Esta fecha tiene un profundo significado, ya que simboliza el cierre del período navideño que inicia con el Adviento y culmina con el homenaje a los reyes, quienes según la tradición llevaron regalos al niño Jesús.

El origen de esta costumbre está vinculado a la Epifanía, una festividad cristiana que celebra la revelación de Jesús como hijo de Dios. Desarmar el árbol después del 6 de enero es una manera simbólica de dar por finalizado el tiempo de celebración y de volver a la rutina cotidiana, guardando cuidadosamente los adornos para el próximo año.

Para muchas familias, este ritual es más que una tarea doméstica; se convierte en un momento de reflexión y unión. En algunos casos, el árbol permanece armado unos días más, dependiendo de las tradiciones particulares y la disponibilidad de quienes lo desarman. Sin embargo, el espíritu de la fecha se mantiene: cerrar el ciclo festivo con la llegada de los Reyes Magos.

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El árbol de Navidad, que durante semanas representa la esperanza, la vida y la unidad familiar, vuelve a ser guardado, dejando paso a un nuevo ciclo lleno de expectativas y proyectos.

El origen del árbol de Navidad

El árbol de Navidad tiene raíces paganas que luego fueron incorporadas por el cristianismo. Se cree que su tradición proviene de los antiguos pueblos nórdicos, que decoraban árboles en invierno como símbolo de vida y esperanza. Con el tiempo, esta práctica se transformó en un ícono cristiano, donde cada elemento del árbol —desde las luces hasta las estrellas— representa conceptos como la luz divina y la guía espiritual. Su desarme después del 6 de enero se alinea con el cierre del tiempo litúrgico navideño, reforzando su papel como símbolo de inicio y final de un período especial.