Otro testigo identificó a Favale como uno de los tiradores el día que mataron a Ferreyra
“Tiraba en medio de la calle, disparando a media altura, al cuerpo. Yo dije que si volvía a verlo lo reconocía. Y lo vi en la  televisión, era Cristian Favale”, dijo el militante del PO Néstor Miño.

Jueves 13 de Septiembre de 2012

Un nuevo testigo  identificó hoy a Cristian Favale como uno de los tiradores que el  20 de octubre de 2010 disparó a manifestantes en el barrio porteño  de Barracas durante la protesta en la que fue asesinado Mariano  Ferreyra y ratificó que la policía “no hizo nada” para evitar lo  ocurrido, al declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal 21.

“El tirador tiraba en medio de la calle, disparando a media  altura, al cuerpo, no hacia abajo o arriba y yo les dije a mis  compañeros que si volvía a verlo lo reconocía. Y lo vi en la  televisión, era Cristian Favale”, dijo el militante del Partido Obrero Néstor Miño.

El testigo estuvo el 20 de octubre de 2010 en la  manifestación de trabajadores tercerizados del Roca en la estación  Avellaneda y recordó que hubo un primer “enfrentamiento cuando los  compañeros quisieron subir a las vías” para cortar el servicio y el  grupo de la Unión Ferroviaria lo impidió. “En ese primer enfrentamiento escuché algunas detonaciones,  pensé que eran de la policía”, recordó al relatar que los de la UF  “tiraban piedras” mientras que algunos de los manifestantes tenían  “gomeras”.

Posteriormente, el grupo de manifestantes se trasladó hacia  Barracas y tras una asamblea se resolvió desconcentrar; es “ahí que  escucho que gritan `bajan, bajan´” dijo en relación al segundo  enfrentamiento donde él juntó “baldosas” de una esquina.

“La policía no hizo nada en ningún momento, los que bajaban  por el terraplén pasan por entre dos patrulleros cruzados en la  calle y se van a atacar, era un malón que venía gritando y metía  miedo, parecía que nos iban a pasar por encima por la forma de  gritar. Nosotros éramos pocos, estábamos desconcentrando, todos  venían de arriba de la vía”, recordó. Miño se incorporó a un cordón humano “para proteger mujeres y  niños” pero antes, mientras corría, “me encontré con un individuo  que disparaba a no más de 40 metros, él se pone a manipular el arma  agachado, mirando hacia nosotros y esquivando piedrazos que le  tirábamos, retrocedió y se dan a la fuga”.

Sobre el tirador, dijo que tenía “barba candado”, remera  “azul”  y un pantalón más claro y que luego de disparar corrió  hasta un grupo de agresores que se abrió para recibirlo y lo  “cubrió” para fugarse todos juntos. Las defensas de los policías acusados por “abandono de  persona”, a raíz de haber presuntamente liberado la zona,  insistieron en preguntarle si este segundo ataque lo había tomado  por sorpresa, a lo que respondió: “sí, me sorprendió”.

Por el crimen de Ferreyra y las heridas sufridas por otros  manifestantes son juzgados los detenidos José Pedraza, titular de  la Unión Ferroviaria; su segundo en el gremio, Juan Carlos  “Gallego” Fernández; y el delegado Pablo Díaz. (Télam)