Lunes 08 de Noviembre de 2021
Mujeres que no fueron tapa (Mqnft) lanzó la campaña "Hermana, soltá la panza" que se propone este verano llenar las redes sociales con imágenes de cuerpos de mujeres "reales" para "hackear el operativo bikini", es decir, desarmar el mandato de llegar flacas y esculturales a los primeros calores para lucirse en malla porque "todo lo que hay que hacer para no tener panza es completamente antinatural".
Ya más de 1.100 mujeres de todas las edades mandaron fotos y videos -algunas de cuerpo entero, otras recortadas- junto con los relatos de experiencias personales que dan cuenta de lo opresivo que se torna por momentos la exigencia de "meter la panza" que vienen escuchando desde la más "tierna" infancia.
El proyecto "artivista (artistas y activistas) y feminista" se autodenomina de transformación social y se propone mostrar la forma en la que la cultura masiva reproduce y construye estereotipos de género y mandatos. Por eso convoca a un encuentro por zoom el miércoles 17 de este mes a las 19.30 para "transformar la vergüenza en orgullo". Más información en tallermqntp@gmail.com
"Es la primera vez que me doy cuenta, a mis 38 años, que mi panza es normal, que es parecida a la mayoría de las panzas. Increíble cómo nos venden imágenes de cuerpo super minoritarios como si eso fuese lo normal o lo más común. ¡Qué loco hacer ese click y qué necesarios estos espacios para hacerlo!", dice una de las tantas respuestas que disparó esta campaña y que pueden leerse en la cuenta de Instagram de Mujeres que no fueron tapa.
"A mí me lo dijo la pediatra a los 4 años, que para que no se me fuera a marcar la panza era algo que tenía que acostumbrarme de chica", aportó otra de las seguidoras de la cuenta.
Panzas en primer plano
Con estrías, con cicatrices, prominentes, carnosas y sin las costillas visibles, no musculosas, otras que apenas sobresalen de los pantalones o polleras. Así son la mayoría de las panzas de las mujeres y jovencitas y las que se enviaron en primer plano para esta campaña.
"El hashtag lo venimos usando desde hace cuatro años cuando llega esta época, pero este año lanzamos la campaña porque me pareció que todo estaba mucho más opresivo en relación a los cuerpos", dijo la artista visual y referente de Mqnft, Lala Pasquinelli.
La artista y activista explica que "cuando hablamos del modelado de los cuerpos no es que estamos hablando exclusivamente de la panza, hablamos de todo lo que implica exigirnos esto de no tener panza" que en el fondo lo que plantea es "que si el cuerpo tiene la forma que tiene, es un cuerpo inadmisible".
"Si una va viendo las publicidades y las imágenes de los influencers, se nota que esto se va exacerbando porque ya no es sólo la panza chata sino que ahora lo que se exige es tener las costillas marcadas y una cavidad donde estaba la panza, que no está más", señaló Pasquinelli.
"Y este modelo de nuestros cuerpos cada vez más pequeños, descarnados, desvitalizados, es una invitación a la desaparición, a esto de no ocupar espacios literal ni simbólicamente", dijo.
Por otro lado, las costillas sobresaliendo "también habla de desvitalización, de no comer, de no alimentarse, de no nutrirse", con todo lo que esto implica para aquellas personas con desórdenes alimentarios o en riesgo de tenerlos.
Sólo crítica al modelo
Pasquinelli advierte que "por supuesto que esto no es una crítica" a esas mujeres que encarnan el modelo hegemónico de corporalidad, sino al modelo mismo que "nos exige a todos los cuerpos no tener tejido y enseñar los huesos a pesar de que eso implica exponernos al hambre, a la desvitalización, a la extenuación física, a las cirugías".
"Es un discurso que nos vuelve a cosificar, a ponernos en el lugar de objetos y a decir que nuestro lugar en el mundo es ser agradable a la vista y que ser agradable es eso que nos muestra ahí", dijo.
Y la consigna "soltar la panza" implica todo lo contrario y apela a "soltar la incomodidad de estar apretada, soltar los discursos de odios sobre nuestros cuerpos y, reconocernos como somos ocupando el espacio material que ocupamos".
Viendo todas las imágenes te das cuenta de muchas cosas, que te das cuenta que no estás acostumbrada a ver los cuerpos de mujeres como las que conocés en los medios o las publicidades, que tenemos la referencia capturada por un solo cuerpo, con el que todos tenemos que encajar para ser buenas mujeres, queridas, felices o que disfrutan".
La propuesta va en consonancia con iniciativas del activismo gordo y de los cuerpos diversos, y Pasquinelli reconoce en todas estas campañas "una respuesta a esta opresión".
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"Todo lo que hay que hacer para no tener panza es completamente antinatural -tratamientos, dietas, cirugías- mientras que lo que nos sucede a todas naturalmente, que es tener panza, está vedado", dijo. En cuanto a cómo acoplarse a la consigna de "soltá la panza", hay libertad de acción.
"La propuesta es que todas empecemos a soltar, como cada una pueda: las que se animen, que la muestren, ya sea en primer plano o cuerpo entero, como quieran. Lo importante es que empecemos a ver que nuestros cuerpos existen, que hay otras mujeres con cuerpos como el mío, y poner a jugar estos discursos contrahegemónicos", agregó.