La vacuna de Oxford superó con éxito la última etapa y se fabricará en Argentina
Ayer la universidad británica informó de los buenos resultados de la Fase 3, la última antes de la autorización para aplicarla. En Argentina se fabricará el principio activo en un laboratorio asociado con AstraZeneca

Lunes 23 de Noviembre de 2020

Argentina participará en la fabricación contra el Covid-19 de la vacuna de la Universidad de Oxford, que ayer presentó alentadores resultados de la Fase 3, la última antes de lograr una autorización.

La vacuna contra el Covid-19 desarrollada en el Reino Unido por la Universidad de Oxford y la compañía AstraZeneca puede proteger al 70,4% de las personas y hasta el 90% si se utiliza una dosis y media en dos inyecciones con un mes entre ambas aplicaciones, según muestran los resultados del ensayo final de la fase 3. Argentina está entre los beneficiarios directos de esa vacuna, dado que AstraZeneca tiene un acuerdo de producción con un laboratorio local. Entre las ventajas de esta vacuna sobre las otras se halla el precio, porque se decidió fabricarla sin ganancia en el primer año, y que se puede almacenar a relativamente alta temperatura, lo que facilita su distribución.

La vacuna de Oxford es la tercera en producir resultados, después de Pfizer y Moderna, cuyas vacunas fueron hechas con una tecnología diferente (de ARN mensajero). Ambas informaron de una eficacia de casi el 95% y Pfizer ha solicitado una licencia de emergencia en EEUU y el Reino Unido. EEUU anunció el domingo que iniciaría su aplicación el 11 de diciembre, luego de que las autoridades federales concedan el permiso de urgencia solicitado.

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Si bien los resultados de Oxford pueden no parecer tan buenos, los científicos dicen que no son comparables, porque han incluido a personas que se enferman tanto de forma leve como grave, a diferencia de los otros dos ensayos. Su vacuna tiene además algunas grandes ventajas, porque es estable en una heladera común y así se puede transportar y usar en cualquier parte del mundo. También es sustancialmente más barata, dado que el acuerdo de fabricación es del tipo "non profit" (sin ganancia), para el primer año.

De esta forma, la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford se sumó hoy a la de los laboratorios Moderna, Pfizer y la rusa Sputnik V. Argentina tiene acuerdos de provisión con todas ellas, y en el primer caso incluso se fabricará en la Argentina.

A través de un comunicado, el laboratorio británico anunció que la efectividad de la vacuna se eleva al 90% en el grupo de personas a las que se les aplicó media dosis al principio y al mes una dosis completa; en tanto esta eficacia baja al 62% en una segunda muestra de personas que recibió una dosis completa al principio y otra igual a los 30 días. Es decir que, en promedio, la eficacia es del 70%, según los resultados de la tercera fase, cuyos ensayos clínicos se realizan, entre otros países, en Reino Unido y Brasil, datos que la colocan por detrás de la eficacia superior al 90 por ciento de las vacunas de Pfizer y Moderna y la rusa Sputnik V.

Sin embargo, la vacuna de Oxford (ChAdOx1 nCoV-19) tiene como ventaja que utiliza una tecnología más tradicional que la de sus competidores, lo que la hace “más económica, con un costo de 3 euros o dólares por dosis y puede ser mantenía en una heladera común a entre dos y ocho grados centígrados, esto hará que sea más fácil de transportar y más fácil de llevar a países en vías de desarrollo”, explicó Marta Cohen, especialista argentina en el Reino Unido.

La producción local

“Estamos a dos semanas de empezar la producción”, había adelantado el 13 de noviembre el empresario argentino Hugo Sigman, quien es accionista del laboratorio mAbxience, al que AstraZeneca eligió para producir el principio activo de la vacuna en Argentina. “Todos estos meses desde el anuncio, estuvimos trabajando con la transferencia de tecnología, de control de calidad, de las personas a cargo de lo que tenían que hacer, la planta de tratamientos de efluentes que debimos construir al trabajar con un virus. Si todo sale como prevemos, en diciembre haremos la primera exportación a México de la vacuna producida en Argentina”, aseguró.

Fundado en 2009, mAbxience, el laboratorio argentino elegido por AstraZeneca para la elaboración del principio activo de su vacuna, es una compañía del Grupo Insud dedicada a la biotecnología. Posee tres plantas de producción: una en España y otras dos en la Argentina, ubicadas en las localidades de Munro y Garín. Esta última fue inaugurada en febrero pasado. El laboratorio mAbxience será el encargado de la producción local, que se complementará en México y abastecerá a buena parte de América Latina

Tras destacar que “la vacuna de AstraZeneca por una decisión conjunta con la Universidad de Oxford se va a vender no profit, es decir, sin ganancia alguna”, Sigman señaló que “va a valer entre 3 y 4 dólares, depende del país y los costos internos”.

Sarah Gilbert, de Oxford, y que lleva adelante el proyecto, dijo que el objetivo era hacer un acuerdo con una compañía privada para que la vacuna pudiera producirse masivamente en todo el mundo, pero que tuviera tres condiciones: que durante la pandemia se vendiera al costo para que sea accesible, que se fabrique con el riesgo a cargo del laboratorio privado antes incluso de ser aprobada, y que sea distribuida en todo el mundo.

Al igual que hizo con la Argentina, AstraZeneca realizó diversos acuerdos en India, China, en Europa, en Rusia para producir 3.000 millones de dosis de vacunas durante el próximo año a precio de costo o "no profit". “Si se compara con otras vacunas, puede observarse que valen muchísimo más. Cuestan 14, 17 o hasta 37 dólares", precisó Sigman.

Con respecto a la temperatura de almacenamiento, el infectólogo e integrante del grupo de asesores del Gobierno nacional, Eduardo López, afirmó que “la vacuna de Moderna se puede mantener a 20 grados bajo cero durante seis meses y es estable a entre 2 y 8 grados durante 30 días, según lo aseguró el director ejecutivo de la farmacéutica Stéphane Bancel, y lo reafirmó Juan Andrés, director de Operaciones Técnicas y Calidad” de la empresa. La de Pfizer, en cambio, necesita conservarse a 70 grados bajo cero hasta el momento de su aplicación. Una enorme dificultad de logística, en especial en los países pobres, que suelen estar en zonas de climas cálidos.

Pero las vacunas de ARN mensajero, esto es, las de Moderna y Pfizer, tienen una ventaja sobre el método tradicional usado por Oxford-AstraZeneca: su fabricación masiva es mucho más rápida y fácil, al tratarse de un proceso puramente sintético, "en tubos de ensayo".