Martes 09 de Noviembre de 2021
Un desarrollo científico que permite la detección temprana de más de cincuenta tipos de cáncer a partir de un análisis de sangre estaría pronto a ser aprobado en Estados Unidos. El hito científico de escala, que ayudaría a combatir la enfermedad que representa la segunda causa de muerte en el mundo, está destinado a complementar las pruebas de detección de cáncer actuales.
El test ya fue probado por el Servicio Nacional de Salud (NHS, por su sigla en inglés) del Reino Unido y en estos momentos su destino está determinado por la decisión que tome la FDA, la agencia sanitaria del gobierno de los Estados Unidos.
Creada por investigadores de la empresa estadounidense Grail, la prueba bautizada Galleri está dirigida a personas con mayor riesgo de contraer la enfermedad, como pacientes de 50 años o más, sin síntomas. Su método consiste en detectar los cambios químicos en fragmentos del ADN que se filtran a través de los tumores a la sangre. De forma más específica, el test se enfoca en los cambios químicos conocidos como “patrones de metilación”.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el cáncer ocasiona 10 millones de defunciones al año. Uno de cada seis decesos a nivel global se debe a esta enfermedad.
Desde el punto de vista médico el diagnóstico temprano es sinónimo de mejores pronósticos. Es por ello que desde hace años se busca, con ayuda de las nuevas tecnologías, reducir los tiempos entre que el paciente consulta y se toma una decisión de tratamiento.
Un estudio anterior ya se había hecho con muestras de 3.536 personas analizadas en los últimos dos años. Más de dos tercios de ellas padecían cáncer, 2.823 en total. La prueba detectó correctamente la presencia de cáncer en el 51,5% de los casos, y sólo produjo un 0,5% de falsos positivos.
Sobre todo, se ha demostrado que el test es más efectivo con los cánceres de difícil diagnóstico, como los de cabeza, cuello, ovarios o sangre. Por ejemplo, ha detectado dos tercios de los cánceres de esófago, hígado y páncreas, para los cuales no hubo detección temprana.
Mientras tanto, la capacidad de generar un resultado positivos en cáncer de sangre, como el linfoma y mieloma, fue de 55.1 por ciento. En el 88,7% de los casos, el test logró incluso localizar el tejido afectado.
“Muchos cánceres se detectan demasiado tarde, lo que conduce a malos resultados”, afirmó la oncóloga Minetta Liu, que formó parte del desarrolló de la prueba Gallieri, usada en Circulating Cell-free Genome Atlas (CCGA), un estudio prospectivo, observacional y longitudinal diseñado para detectar las señales de cáncer genómico en la sangre de personas con y sin cáncer.
Se estima en Estados Unidos que el cáncer se convertirá en la principal causa de muerte durante 2021. Las pruebas de detección recomendadas solamente cubren 5 tipos de cáncer y los detectan por separado. Hasta la fecha no existen herramientas de diagnóstico precoz para aquellos tipos que representan el 71% de los decesos.