La celiaquía en la adolescencia puede derivar en ansiedad o depresión
El trastorno genera limitaciones en las salidas a comer o con amigos, por lo que resulta fundamental el acompañamiento de las familias

Jueves 04 de Mayo de 2023

La celiaquía en la adolescencia puede derivar en situaciones de discriminación, ansiedad o depresión por los cambios en la alimentación en una etapa donde es clave la sociabilidad, por lo que recomiendan acompañamiento familiar y que los restaurantes tengan opciones sin TACC en sus menúes, una exigencia que se estableció en la reciente reglamentación de la nueva Ley de Enfermedad Celíaca.

   El trastorno afecta a una de cada 167 personas adultas y 1 de cada 80 niños del país, según datos del Ministerio de Salud. La Organización de Naciones Unidas (ONU) fijó el 5 de mayo como Día Mundial de la celiaquía.

   “La adolescencia es una etapa conflictiva en sí, más con una afección crónica que muchas veces causa un poco de angustia, por estar limitado o sentirse diferente, porque es una momento en que los chicos comienzan a salir con amigos, a comer afuera y esto puede causar ansiedad, estrés y muchas veces depresión”, dijo a Télam la nutricionista Ruth Isabel Sánchez, del Hospital de Clínicas.

   Una vez detectada la dolencia, resulta fundamental “el acompañamiento de la familia para que puedan disponer de los alimentos libres de gluten y preguntar qué opciones hay en los restaurantes para poder llevar la vida diaria de la mejor manera posible”, añadió.

   Sánchez remarcó que el consumo de alimentos naturales como carne, verduras y frutas y la restricción de los productos industrializados “resulta una dieta muy saludable para todas las personas. Pero el asesoramiento en la preparación de las comidas, menúes sin gluten y el frisado de las comidas son muy importantes, además de la actividad física y dormir bien, que resultan saludables para todos”, apuntó.

   Fiorella Veltri, estudiante de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), contó las dificultades para adaptarse a nuevos hábitos alimentarios que tuvo cuando le detectaron celiaquía a sus 11 años, y la soledad que vivió. “Me decían que era una enfermedad, pero es una condición y me costó tiempo aceptar que iba a tener una dieta diferente; muchas veces me quedaba sin disfrutar de reuniones porque la gente no disponía de comida para mí”, relató la joven.