Muchos llegaron muertos tras 120 horas de tránsito desde Kenia, mientras que otros mostraban graves signos de estrés y shock
20:24 hs - Martes 26 de Mayo de 2026
Un operativo en el Aeropuerto de Ezeiza decomisó más de 700 animales marinos traficados desde Kenia, en lo que conservacionistas describen como un importante golpe contra el comercio ilegal de fauna acuática exótica destinada al mercado de mascotas ornamentales.
La incautación se realizó el 26 de abril en el Aeropuerto Ministro Pistarini, en un operativo en el que participaron la Brigada de Control Ambiental de Argentina, funcionarios de aduanas, el organismo de sanidad agropecuaria, el grupo de conservación International Fund for Animal Welfare (IFAW) y Fundación Temaikèn.
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Las autoridades indicaron que el envío incluía peces marinos tropicales e invertebrados comúnmente buscados para acuarios y colecciones exóticas, entre ellos peces cirujano, peces globo, peces león, peces mariposa, pulpos, cangrejos y estrellas de mar.
Muchos de los animales llegaron muertos tras 120 horas de tránsito desde Kenia, mientras que otros mostraban graves signos de estrés y shock, señalaron los conservacionistas.
La magnitud de la incautación obligó a la Fundación Temaikèn, la única institución en el país equipada para recibir fauna marina confiscada de este tipo, a establecer rápidamente un operativo de rescate de emergencia en sus instalaciones de Escobar.
Un operativo de 28 horas
Veterinarios y especialistas en fauna trabajaron durante más de 28 horas para estabilizar a los animales que seguían vivos. El personal adaptó instalaciones existentes e instaló diez tanques adicionales equipados con sistemas de calefacción, filtración y acondicionamiento de agua para especies marinas tropicales.
“Muchos de estos animales fueron extraídos de ecosistemas de arrecife y llegaron al límite de la supervivencia, después de pasar días dentro de bolsas y cajas de transporte antes de que pudiera realizarse el rescate”, manifestó en un comunicado Cristian Gillet, director de fauna de la Fundación Temaikèn.
Debido a que los animales estaban embalados individualmente en cientos de bolsas de plástico, los equipos de rescate realizaron procedimientos de aclimatación por goteo uno por uno para ajustarlos gradualmente a las nuevas condiciones del agua y reducir el shock fisiológico causado por cambios repentinos de temperatura y salinidad.