Domingo 09 de Junio de 2013
Martín Renzacci, el joven que hace dos años sufrió el síndrome de Guillain-Barré (que lo dejó al borde de la muerte) cuando pasaba su luna de miel en Tasmania, y su esposa Carolina Santori fueron padres anteayer.
El pequeño Ignacio Renzacci nació el viernes alrededor de las 19 por parto natural en una clínica privada de la Capital Federal con 38 semanas de gestación.
Tanto Carolina como el bebé están bien, informaron los familiares de la pareja a Noticias Argentinas.
Renzacci, de 33 años, oriundo de Bahía Blanca, que en abril de este año volvió a sus tareas laborales, permaneció más de un mes y medio internado en Tasmania y luego arribó a la Argentina para seguir con el tratamiento en la clínica Bazterrica, donde alcanzó una rápida evolución.
El drama de la pareja comenzó el 4 de julio de 2011 cuando se fue de luna de miel a Australia y recorrió varias ciudades hasta llegar a Tasmania, donde Martín comenzó a sentirse mal y se le detectó el extraño síndrome, un trastorno neurológico autoinmune en el que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a una parte del sistema nervioso periférico, la mielina, la capa aislante que recubre los nervios.
Cuando esto sucede, los nervios no pueden enviar las señales de forma eficaz, los músculos pierden su capacidad de responder a las órdenes del encéfalo y éste recibe menos señales sensoriales del resto del cuerpo.
El resultado es la incapacidad de sentir calor, dolor y otras sensaciones, además de paralizar progresivamente varios músculos del cuerpo.