Miércoles 16 de Febrero de 2011
La Justicia bloqueó los intentos de un ex asesor privado del general Juan Domingo Perón de vender una colección de objetos que alguna vez pertenecieron al ex presidente y a Evita.
El tenedor de los objetos, Mario Rotundo, espera subastar artículos de la multimillonaria colección a los mejores postores, pero la Justicia quiere investigar la autenticidad de los recuerdos.
Subastas anteriores irritaron a historiadores y a funcionarios del gobierno que creen que los objetos célebres de la pareja del poder de los años 40, debería pasar al Estado como parte de la herencia del país.
Rotundo está de acuerdo, pero dijo que el gobierno deberá pagar.
“Lo que tiene que resolver el Estado de una buena vez es si los va a adquirir o no los va a adquirir, y si no, quedamos en libertad de acción nosotros para seguir subastándolos”, dijo Rotundo, de 61 años.
El ex asesor presidencial tiene más de 10.000 objetos valuados en 5 millones de dólares, y está trabajando para recuperar otros miles, que estimó podrían valer 20 millones de dólares.
Pero la venta de los artículos, que dijo usará para su fundación Funpaz, está congelada debido a la disputa legal.
Evita murió en 1952 y Perón fue destituido de su cargo por un golpe de militar tres años después. Regresó del exilio para ser presidente otra vez en 1973, pero falleció un año más tarde.
Rotundo dijo que conoció a Perón en España en 1970, donde el líder estaba viviendo en el exilio mientras planeaba su regreso a Argentina. Dijo que fue un confidente de Perón antes de su muerte.
Aseguró que Perón quería que él preservase sus pertenencias después de que muriese. La tercera esposa de Perón, María Estela Martínez, acordó donar los artículos a la fundación de Rotundo en 1990, pero luego lo demandó ante la Justicia. Mientras tanto, Rotundo ha estado vendiendo algunos objetos.
En el 2004, subastó varios artículos en Christie’s en Roma, incluyendo el velo de seda que cubrió los restos de Evita. Se vendió por 159.300 dólares, tres veces su precio estimado.
Cientos de libros y discos, muchos de ellos dedicados a Perón; cartas que escribió mientras estaba exiliado; carteras que pertenecieron a Evita; radios; máquinas de escribir y ceniceros están abarrotados en un departamento sin ventanas de Buenos Aires.
El busto del perro de Perón, Canela, con una inscripción que dice “Canela, el mejor y más fiel de los amigos”, está en una de las esquinas del departamento.
La excitación de Rotundo era evidente mientras tomaba un espejo de mano que dijo fue un regalo a Evita de la cantante Josephine Baker, o mientras señalaba hacia un grabador de voz que, aseguró, era usado por Perón para dictar durante las mañanas.
Rotundo dijo que Perón escapó con sólo 70.000 dólares cuando fue destituido en el golpe militar de 1955. Mostró libros contables donde los asesores presupuestaban todo, hasta papel higiénico y jabón. l (Reuters)