Tras confirmarse su regreso a la Argentina, la abogada acusada de racismo apuntó contra el conductor por sus críticas mientras que él le reprochó su conducta
10:34 hs - Miércoles 25 de Marzo de 2026
Agostina Páez, la abogada acusada de injuria racial que se encontraba detenida en Río de Janeiro, no irá a prisión y regresará a Argentina en los próximos días tras un fallo favorable en la causa. Una vez hecha pública la resolución, la santiagueña protagonizó un tenso intercambio con Eduardo Feinmann.
Desde su defensa confirmaron que el caso tuvo un cambio sustancial. Inicialmente, existían tres denuncias por injuria racial, sin embargo, la acusación luego se redujo a un solo hecho con una pena mínima de dos años.
Tras la audiencia clave, la joven deberá pagar una multa económica y deberá realizar servicios comunitarios. Sus defensores estiman que su regreso al país se concretará durante los próximos tres días, una vez que el juez fije en el escrito la caución pecuniaria.
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El fuerte cruce de Eduardo Feinmann y Agostina Páez
Desde Río de Janeiro, la joven abogada estuvo en el programa de A24 de Eduardo y cuestionó los comentarios del conductor: "No soy racista. Vos que me matás por Twitter, no soy racista. He respondido mal, he pedido perdón por reaccionar a gestos obscenos".
Luego, continuó con su crítica: "Me ha sorprendido que vos me ataques de esta manera, siendo que vos te has metido con la comunidadLGBT y has dicho que la Argentina no quería villeros. Justo vos me vas a decir racista a mí".
Ante las declaraciones, el periodista no se quedó atrás y redobló la apuesta: "Yo nunca dije eso. Si pediste perdón es porque fuiste racista. Si no, no hubieras pedido perdón. Sabés que te equivocaste, que en Brasil no le podés decir 'mono' a alguien ni hacer el gesto del monito".
Páez se disculpó por su accionar en aquel bar de Ipanema: "Pido perdón por la gente que se ha sentido ofendida por la imagen que han instaurado de mí. No ha sido un acto racista, sino una respuesta a un gesto obsceno. Mi intención nunca ha sido discriminar".
Feinmann concluyó: "Si no hubieras hecho un acto racista, no hubieras llegado al punto en el que estás".