Estados Unidos reabrió sus fronteras a viajeros vacunados pero no acepta Sputnik
Solamente pueden ingresar quienes se hayan aplicado vacunas autorizadas por la FDA y la OMS

Lunes 08 de Noviembre de 2021

Estados Unidos reabrió este lunes sus fronteras terrestres y aéreas a los turistas vacunados contra el coronavirus con fármacos aprobados por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), provenientes de más de 30 países, tras veinte meses de restricciones de viaje que separaron familias, perjudicaron el turismo y tensaron lazos diplomáticos.

Las autoridades sanitarias estadounidenses anunciaron que mantendrán un control estricto y seguirán exigiendo resultados negativos de testeos de Covid-19.

Las vacunas autorizadas son de Moderna, Pfizer, AstraZeneca, Covaxin, Covishield, Sinopharm y Sinovac. La rusa Sputnik V y la china Cansino aún no tienen luz verde de la FDA ni de la OMS.

El doctor Martin Cetron, director de la división de Migración Global y Cuarentena (DGMQ) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), aclaró que las autoridades permitirán el ingreso de personas que tengan una mezcla de fórmulas, siempre que se trate de dosis en el listado. De esta forma, las personas que recibieron una primera vacuna de Sputnik V y una segunda de otra fórmula sí aprobada, seguirán sin cumplir los requisitos solicitados.

En Argentina se administró en muchos casos la Sputnik V combinada con Moderna o AstraZeneca. Al 15 de octubre, se habían distribuido 14.683.210 dosis de la vacuna rusa en el país. Según el parte provincial de este lunes, Santa Fe recibió hasta el momento 1.448.750 dosis de Sputnik y se aplicaron 882.787 primeras dosis y 559.636 segundas dosis.

Con este nuevo requerimiento, Estados Unidos da por terminado el denominado “turismo de vacunas”.

Desde el Viejo Continente

La flexibilización estadounidense de las restricciones al turismo repercutió inmediatamente en los aeropuertos de Europa, donde muchos pasajeros hicieron cola con entusiasmo para subir a los aviones con destino a la costa este de Estados Unidos.

Para celebrar esta apertura, por ejemplo, en el aeropuerto londinense de Heathrow dos aviones de las compañías aéreas rivales, British Airways y Virgin Atlantic, despegaron con destino a Nueva York al mismo tiempo desde pistas paralelas y, frente a la creciente demanda, debieron aumentar el número de vuelos transatlánticos.

También se reabrieron las fronteras terrestres, la norteña con Canadá y la sureña con México.

En la ciudad mexicana de Tijuana, frente a la estadounidense de San Diego, en California, muchos viajeros a pie y en automóvil aguardaron desde antes del amanecer que el puesto fronterizo de San Ysidro reabriera para viajeros no esenciales. Para todos se requería barbijo.

Aunque la demora para cruzar podía llegar a las 4 horas, el deseo de reencontrarse con familiares minimizó los problemas, como le pasó a Isabel González, de 63 años, que después de 18 meses volvería a ver a sus hijos.

Anticipando embotellamientos, el gobierno de Ciudad Juárez, ubicada frente a la estadounidense El Paso, dispuso un sistema especial para dirigir el tráfico e instaló baños portátiles en los tres puentes que cruzan hacia Estados Unidos.

Las esperas se repitieron del otro lado del país, en el Puente Internacional de las Mil Islas, que conecta el sureste de Ontario, en Canadá, con el norte de Nueva York.

Entre los viajeros había muchos "snowbirds", como suele llamarse a los jubilados que huyen del invierno canadiense hacia la cálida Florida.