Rescataron a un mono tití de un árbol en Villa Gobernador Gálvez

La Brigada Ecológica y Bomberos Voluntarios trabajaron arduamente para atraparlo. Está en buen estado de salud y ahora Fauna decidirá su destino

22:16 hs - Miércoles 04 de Noviembre de 2026

Un mono tití fue avistado en Villa Gobernador Gálvez en la tarde de este miércoles y, ante el alboroto de los vecinos por su presencia, se refugió en un árbol del que fue rescatado por la Brigada Ecológica y Rescate Animal y Bomberos Voluntarios.

Ya desde el mediodía los vecinos de Tartagal al 3200 observaron al ejemplar caminando entre los cables de luz y luego en un frondoso árbol. Después de las 15 llegó personal policial, que finalmente convocó a los Bomberos para que ayudaran a rescatarlo, y tras un arduo trabajo con agua y redes consiguieron atraparlo.

"Después de varios intentos ya estaba cansado y pudimos agarrarlo con la red", contó uno de los bomberos que participó del operativo.

Luego el mono tití fue trasladado al Hospital Veterinario Cossia para constatar su estado de salud. "Ritmo cardíaco perfecto, sistema respiratorio perfecto", dijo más tarde Carlos Cossia, quien añadió que el ejemplar se mostró "muy asustadizo, muy movedizo. En un momento se nos escapó en el quirófano y se subió por todos lados". También precisó que se trata de un macho adulto de tití pincel (Callithrix penicillata).

El veterinario dijo estar convencido de que el mono fue víctima del contrabando de fauna por parte de "la mafia de la venta ilegal de animales".

"Desgraciadamente no va a poder volver a su lugar de origen", indicó Cossia, quien remarcó que ahora Fauna decidirá su destino.

La familia de primates calitrícidos (Callitrichidae) son en realidad 42 especies, conocidas comúnmente como mono tití o tamarino. Su distribución geográfica abarca América Central y Sudamérica, aunque no es habitual encontrarlos en Argentina.

Sí están en países limítrofes como Bolivia, Paraguay o Brasil (donde son popularmente conocidos como sagui o sauim) y muchos ejemplares son cazados para venderse ilegalmente en Argentina, donde está prohibido tenerlos como mascotas, según lo establece la ley 22.421 de conservación de la fauna silvestre.