Había expectativa ya que el Observatorio Swift se precipitó sin control y esperaban que cayera en una amplia franja entre América Latina, África, Asia y Oceanía
21:09 hs - Miércoles 04 de Noviembre de 2026
Luego de mantener en vilo a la comunidad científica por el lugar del planeta donde podría precipitarse, finalmente el telescopio espacial de la Nasa cayó este miércoles en Indonesia y de esa manera puso fin a 22 años de investigación sobre las mayores explosiones del universo.
El Observatorio Swift , uno de los principales telescopios espaciales de la Nasa, cayó a tierra menos de tres meses después de que fracasara una urgente misión de rescate.
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La Nasa no tenía precisión sobre el lugar del planeta donde caería y había delimitado una franja posible entre los 20,6 grados de latitud norte y los 20,6 grados de latitud sur, una zona que incluye áreas de América Latina, África, Asia y Oceanía.
Finalmente, la Fuerza Espacial de Estados Unidos confirmó el reingreso de Swift cerca de la isla indonesia de Sumatra tras seguir su órbita en descenso, resultado de la intensa actividad solar de los últimos años.
La Nasa contrató a una empresa privada para tratar de subir el telescopio, pero la nave robótica de Katalyst Space tuvo problemas tras su lanzamiento en julio y terminó estrellándose en septiembre.
Aún no se sabía qué parte de la nave espacial de una tonelada y media se quemó en la atmósfera. La Nasa estimó que algunas de las piezas más densas sobrevivirán.
Una larga y fructífera sobrevida
Swift despegó en 2004 en lo que iba a ser un estudio de dos años sobre estallidos de rayos gamma y estrellas en explosión. Observó miles de eventos a lo largo de su misión, que duró 11 veces más de lo previsto, y actuó como colaborador para otros telescopios que podían explorar con mayor profundidad.
La Nasa está evaluando la posibilidad de emprender una misión de rescate para otro observatorio cuya órbita está siendo erosionada por tormentas solares: el Telescopio Espacial Hubble. Lanzado en 1990, el Hubble probablemente termine estrellándose hacia mediados de la década de 2030, según análisis recientes.
La agencia espacial busca aportes de empresas privadas sobre cómo elevar la órbita del Hubble, modernizar sus sistemas o guiarlo hacia un reingreso controlado, o las tres cosas.
A diferencia del trabajo apresurado con Swift, la agencia espacial tiene más tiempo para explorar opciones para salvar al Hubble, manifestó Nicky Fox, jefa de misiones científicas de la Nasa.
“El Hubble todavía tiene mucha ciencia por realizar”, expresó el administrador de la Nasa Jared Isaacman, y remarcó que debería analizarse "toda oportunidad razonable para que siga rindiendo durante el mayor tiempo posible".
