El Papa había dejado sin obispo al Opus y ahora ya no tendrá miembros laicos
Los privilegios de esta organización conservadora y rica empiezan a ser parte de la historia. Quienes quieran realizar obra pastoral o misionera deberán hacerlo como una asociación clerical pública más

Miércoles 09 de Agosto de 2023

La noticia llegó desde Madrid y sorprendió a más de uno. El papa Francisco rebajó nuevamente los privilegios de los que disfrutaba y disfruta el Opus Dei en la Iglesia Católica. Ya en un decreto del año pasado había dejado a la Obra sin obispo: era la única organización católica que tenía uno sin territorio u diócesis (prelatura personal). Y ahora relegó a esta organización conservadora y rica a la categoría de asociación clerical pública, con facultad para incorporar clérigos y personal laico.

El pontífice promulgó este nuevo decreto papal (motu proprio) este martes y modificó así el marco legal. Empieza para el Opus Dei una nueva era en la que solo se equipará con otras seis asociaciones clericales públicas, como por ejemplo la Comunidad de Emmanuele, dedicada a trabajos de caridad y evangelización entre jóvenes y migrantes. Las restantes son: la Fraternidad de Sacerdotes Obreros Diocesanos del Sagrado Corazón de Jesús, la Fraternidad Misionera de Santo Egidio, la Fraternidad Saint Martin, la sociedad Jean-Marie Vianney y la Opera di Gesù Sommo Sacerdote. A ellas se sumará la Obra y perderá así su estatus exclusivo con numerosos numerarios, supernumerarios y agregados.

Estas modificaciones llegan mientras el Opus Dei está en la mira por una denuncia pública realizada por 43 mujeres, incluso de Rosario, que aseguraron en los medios y en las legislaturas de la Nación haber vivido un calvario en la organización cuando eran menores, limpiaban para sus miembros luego de ser reclutadas en sus humildes lugares de origen y sin paga alguna.

Jovencitas que tuvieron que realizar votos de humildad, castidad y obediencia y responder a sacrificios como el frecuente uso de cilicio y sogas para autoflagelarse.

Cabe recordar que el Opus, a diferencia de las demás instituciones canónicas, no dependía de ningún obispo, solo del prelado de la organización, en este momento Fernando Ocáriz.

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Esa autonomía o privilegio, al que se opusieron numerosos obispos en 1982, la logró el Opus con Alvaro del Portillo a la cabeza, a través del conservador papa Juan Pablo II; el mismo que beatificó y canonizó al cura franquista Josemaría Escrivá de Balaguer.

Pero desde el año pasado el Opus debe presentar un informe anual ante este dicasterio sobre su situación y el “desarrollo de su trabajo apostólico”. Antes la Obra solo tenía que entregar un documento similar cada cinco años a la Congregación para los obispos. El documento papal también degradaba la figura del líder de la institución, que no pudo más ostentar ni el anillo ni las vestiduras episcopales.

Marca personal

En lo relativo a la participación de los fieles en la institución, el Opus estará más controlado, ya que el Papa establece que los laicos que pertenecen a estas entidades “pueden dedicarse a las obras apostólicas de la prelatura personal”, pero “la forma de esta cooperación orgánica y los principales deberes y derechos relacionados con ella se determinarán convenientemente en los estatutos”.

Además, Francisco recordó que a los fieles laicos les corresponde un párroco ordinario en función del domicilio donde residen. Algo así como decir: como todos los fieles de la grey o cualquier hijo de vecino.

La Santa Sede aún debe aprobar los nuevos estatutos de la Obra —como también se conoce al Opus Dei— en los que la institución está trabajando siguiendo instrucciones que el Papa le dio el año pasado.

Ahora, Francisco recuerda en la carta apostólica firmada este 8 de agosto, en la que también repasa el origen de las prelaturas a partir del Concilio Vaticano II, que el objetivo es poner en práctica la constitución apostólica Praedicate Evangelium, que se publicó en 2022, para que la competencia sobre las prelaturas personales pase al Dicasterio para el Clero, el organismo vaticano que supervisa a los sacerdotes de todo el mundo, del que también dependen las asociaciones clericales públicas.

Francisco ya le había restado poder e independencia a la Obra dentro de la Iglesia el año pasado. En ese momento, Bergoglio ya decretó que la Obra dejaría de depender del Dicasterio para los Obispos y pasaría a rendir cuentas al Dicasterio del Clero, entidad que será la encargada de evaluar, y no el propio Opus Dei, como hasta entonces, “las cuestiones que en cada caso corresponda afrontar”, como la formación de sus sacerdotes o “eventuales controversias”.

Actualmente forman parte de la Prelatura, presente en más de 60 países, alrededor de 92.900 personas, de las cuales unos 2095 son sacerdotes. La institución especifica que, del total de fieles, alrededor de la mitad son mujeres.