Martes 12 de Julio de 2022
El Papa Francisco no descartó renunciar a su pontificado, aunque aclaró que no piensa hacerlo en el corto plazo, y aclaró que, de hacerlo, no regresaría a la Argentina.
Francisco consideró que, tras el caso de su antecesor, Benedicto XVI, "quedó la puerta abierta" para que un Papa pueda dimitir a su cargo y continuar como emérito.
El Papa no obstante negó que quiera retirarse en breve y contó que "seguramente no" viviría en el Vaticano como emérito ni regresaría a la Argentina.
Según Francisco, "quizás" se establecería en la Basílica de San Juan de Letrán, la sede del obispo de Roma.
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Los rumores sobre una salida de Jorge Bergoglio, de 85 años, del cargo máximo de la Iglesia Católica han cobrado fuerza en los últimos meses, luego de que sus problemas de salud lo llevaran a cancelar varios viajes y limitaran su exposición pública.
El papa Francisco negó que tuviera planeado su retiro en el corto plazo, aunque repitió que “la puerta está abierta”, luego de que el papa Benedicto XVI renunciara en 2013.
"No tengo ninguna intención de renunciar. Por el momento no. Sin embargo, si veo que no puedo, o hago daño o soy un estorbo, espero la ayuda para tomar la decisión de retirarme", afirmó Francisco en medio de los rumores.
La prensa especializada lleva meses barajando posibles nombres para sucederlo y consideró como un signo en ese sentido la designación, hecha por el propio Papa Francisco, del cardenal italiano Matteo Zuppi en la Conferencia Episcopal de Italia.
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Pietro Parolin, el actual secretario de Estado y quien acompaña al Papa en los viajes eclesiásticos con agenda más política, es otro de los nombrados como candidato a la sucesión.
Aunque ambos contarían con el visto bueno de Francisco, la opción que tendría el respaldo total del Papa para su sucesión es la del cardenal filipino Luis Tagle, que representaría la escenificación del pontificado actual de extender las fronteras de la Iglesia católica hacia todos los rincones del mundo.
Aborto
La entrevista abarcó otros temas. Sobre si los políticos católicos que apoyan el derecho al aborto deben seguir recibiendo los sacramentos, Francisco repitió que era una cuestión de conciencia que los funcionarios elegidos deben resolver por sí mismos. Aunque la Iglesia Católica se opone al aborto, Francisco añadió que los sacerdotes y obispos deben seguir siendo pastores.
Con relación al reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en la que se devolvió a los estados la potestad de decidir la legalidad o no del aborto, señaló que “la parte jurídica del cambio de la Suprema Corte no la estudié, así que no puedo opinar si esta sentencia es mejor que la de 50 años atrás”, dijo.
De todos modos, Bergoglio volvió a preguntarse si “es justo eliminar una vida humana para resolver un problema”.
“El aborto no es cuestión de me parece o no me parece, es un modo de actuar que tiene una connotación científica, es innegociable”, agregó, tras mencionar estudios para los que al mes de la concepción “ya hay una vida humana”.