El mundo del pop lloró al rey Michael
Un coro gospel cantando "We’re going to see the king" dio inicio a una emotiva ceremonia fúnebre pública para Michael Jackson ayer, mientras el mundo musical y miles de admiradores despedían al cantante estadounidense conocido como el Rey del Pop.

Miércoles 08 de Julio de 2009

Un coro gospel cantando "We’re going to see the king" dio inicio a una emotiva ceremonia fúnebre pública para Michael Jackson ayer, mientras el mundo musical y miles de admiradores despedían al cantante estadounidense conocido como el Rey del Pop.

  Los hermanos de Jackson llevaron el ataúd decorado con oro al estadio Staples Center en el centro de Los Angeles, el mismo lugar donde el cantante ensayó el día anterior a su muerte para una anticipada gira de retorno.

  Su hija de 11 años, Paris-Michael Katherine Jackson, ofreció una breve pero emotiva declaración ante las miles de personas que se congregaron en el estadio. "Desde el día que nací, papi fue el mejor padre que uno pudiera imaginar. Sólo quería decirle que lo amo tanto", terminó expresando entre lágrimas.

  Mariah Carey cantó el éxito de Jackson de 1970 "I’ll Be There" y el cantante Smokey Robinson leyó tributos escritos por el ex presidente sudafricano Nelson Mandela y Diana Ross.

  El cantante Stevie Wonder también cantó y un programa para la ceremonia fue llenado con fotos de Jackson y testimonios de amigos y familiares.

  "Michael fue la estrella más grande de la Tierra", dijo la actriz Queen Latifah, quien recibió un caluroso aplauso.

  Unos 18 mil fanáticos y amigos obtuvieron entradas para participar en la ceremonia de dos horas organizada en el estadio y en un teatro cercano.

  La repentina muerte de Jackson de un paro cardíaco en Los Angeles el 25 de junio, a la edad de 50 años, desató una oleada mundial de dolor y llevó a las ventas de sus principales discos a lo más alto de las listas musicales.

  El basquetbolista Kobe Bryant y el líder de los derechos civiles Al Sharpton fueron otras de las celebridades invitadas.

  La familia y los amigos más cercanos de Michael Jackson realizaron una ceremonia privada en un cementerio de Los Angeles ayer más temprano.

  Decenas de admiradores miraban desde puentes mientras la procesión del funeral transitaba por autopistas liberadas del tránsito, en uno de los eventos más importantes que se ha visto en una ciudad acostumbrada a vivir con ciudadanos famosos. La policía había estimado que más de 250 mil personas llenarían las veredas exteriores al estadio para rendir su tributo final al cantante de "Thriller" y ex miembro de la legendaria banda de Motown Jackson 5.

  La ceremonia fue transmitida en vivo por las grandes cadenas de televisión.

  La residente de Los Angeles Parisa Ebraihimi, de 28 años, que dijo que había sido admiradora de Jackson desde los cinco años: "Vine a rendir mi tributo final. Para mí sus pasos de baile y su música, todas sus canciones, hablaban de un mundo mejor. El vivirá por siempre en las generaciones futuras".

  "Esta es una ocasión memorable que probablemente sea tan grande, o más grande aún, que la muerte de Elvis (Presley)," dijo Steve Howard, un residente de Glendale, California, que ganó una entrada.

  La ceremonia fúnebre de ayer se centró en el inmenso archivo musical de Jackson, opacado en los últimos diez años por un lado más oscuro de su vida, como el humillante juicio de 2005 y su absolución por cargos de abuso sexual infantil.

  Aún persisten dudas con respecto a la causa de su muerte, que está siendo investigada por jueces, fuerzas policiales y la policía anti drogas, en medio de reportes sobre una posible adicción a los medicamentos.