Antes de recibir un alerta oficial, Rajendra Dawadi ordenó a los estudiantes que subieran a la montaña. Minutos después, la riada arrasó con el edificio escolar
21:53 hs - Lunes 31 de Agosto de 2026
Rajendra Dawadi estaba el pasado miércoles en un aula de la escuela donde trabaja. Advirtió cierta inquietud en el ambiente, actitudes poco habituales. Escuchó sobre una riada que bajaba a toda velocidad por el valle de Trishuli y, sin esperar una confirmación oficial o un alerta de las autoridades, Dawadi suspendió de inmediato las clases y ordenó a todos que se apuraran a llegar a un terreno alto. Minutos después, la escuela había sido arrasada por la repentina inundación. El director de la Escuela Secundaria Tribhuvan Trishuli salvó la vida de unos 900 alumnos de la violenta riada que azotó una región de Nepal y que, hasta el momento, suma más de 900 muertos y 4.700 desaparecidos.
La escuela del valle de Trishuli tenía 1.643 estudiantes, y al menos 900 estaban presentes en la mañana del miércoles. Un empleado irrumpió para advertirle al director acerca de los inquietantes rumores que circulaban sobre una inundación río arriba. Decían que el agua había destrozado casas, derribado puentes y aniquilado pueblos enteros en instantes. Un docente recibió una advertencia similar por teléfono. Un padre llegó y, sin demasiadas explicaciones, se llevó a su hijo.
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Dawadi supo que, si las versiones eran ciertas, no tendría mucho margen para actuar. Hizo sonar la campana de la escuela, ordenó a los estudiantes que buscaran un refugio lo más alto posible en la montaña y, cuando llegó un transporte escolar repleto de alumnos, le dijo que diera la vuelta y llevara a los chicos lejos del río.
El director esperó a que salieran todos de la escuela y los siguió trepando la ladera. Cuando sintió que ya estaban a salvo, se dio vuelta para mirar la escuela; había desaparecido bajo un torrente de agua, barro, rocas y escombros. Dos miembros del personal no lograron escapar y siguen desaparecidos. La inundación también había arrasado el puente por donde había cruzado minutos atrás el transporte escolar.
El agradecimiento de los padres
“No tengo palabras. Fui educado en esa escuela. Y di educación en esa escuela”, contó Dawadi, y recordó cuando regresó al lugar días después y recibió el agradecimiento de los padres de sus alumnos: “Me abrazaron, lloraron conmigo. Estaban conmovidos”.
Suvina Tamang tiene 14 años y es una de las alumnas que salvó su vida por instantes. Y sabe que el director fue su salvador. “Voy a darle las gracias cuando lo vea”.
En todo el norte de Nepal, las inundaciones dejaron a miles de niños sin aulas y con la incertidumbre sobre cuándo podrán volver a clases. La organización benéfica Save the Children señaló en un comunicado que al menos 69 escuelas del norte de Nepal quedaron completamente destruidas, lo que pone en riesgo la educación de casi 19.000 estudiantes.