Biden, sin el apoyo de los obreros de las automotrices
El sindicato objeta su acelerado calendario de transición al auto eléctrico, que dejaría a cientos de miles de trabajadores en la calle

Viernes 05 de Mayo de 2023

La poderosa Unión de Trabajadores del Automóvil (United Auto Workers) de EEUU postergó su apoyo a la candidatura a la reelección del presidente Joe Biden, aludiendo a la preocupación que suscitan sus políticas de transición acelerada a los vehículos eléctricos. Biden puso la fecha de 2035 como límite para terminar con la producción de autos a combustión interna e híbridos. Este calendario pone en peligro cientos de miles de puestos. General Motors, por ejemplo, puso en revisión los 58 mil puestos de trabajo que mantiene en EEUU.

Biden, que se autodenomina el presidente más “prosindical” de la historia, ya ha recibido el respaldo de varios sindicatos, como el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios y la Hermandad Internacional de Trabajadores de la Electricidad. Su primera parada tras anunciar su campaña de reelección fue una conferencia sindical en Washington.

Pero la UAW, con sede en Detroit, no respalda al presidente, al que apoyó en 2020, mientras Biden impulsa políticas destinadas a combatir el cambio climático, incluido el fomento de la fabricación de vehículos eléctricos. No se trata de esta política en sí, sino de su calendario, muy apretado. El presidente del sindicato, Shawn Fain, escribió en una nota a sus afiliados: “La Unión de Trabajadores de la Automoción aún no ha dado su apoyo”. La UAW cuenta con más de 400.000 afiliados, y Biden recibió su apoyo en el pasado. El año pasado calificó a los trabajadores del automóvil estadounidenses como “los más cualificados del mundo”. Los miembros del sector se concentran sobre todo en Michigan, un campo de batalla de las elecciones presidenciales.

Dirigentes gremiales del sector se reunieron la semana pasada en Washington con altos funcionarios de la administración Biden para expresar su preocupación por sus políticas sobre vehículos eléctricos. Biden respalda una transición rápida a los autos eléctricos, incluidas las normas que garantizarían que dos tercios de los autos nuevos sean eléctricos para 2032. Tres años después solo deberían salir autos eléctricos de las fábricas estadounidenses. Los trabajadores del sector expresan su preocupación por la transición, que en gran medida los dejará afuera.

Los vehículos eléctricos son más fáciles de fabricar porque tienen muchos menos componentes que los autos a combustión interna. “El gobierno federal está invirtiendo miles de millones en la transición del vehículo eléctrico, sin condiciones y sin ningún compromiso con los trabajadores”, denunció Fain. “La transición hacia el vehículo eléctrico corre el grave riesgo de convertirse en una carrera a la baja. Queremos ver que los líderes nacionales nos cubren las espaldas en esto antes de comprometernos”.

  La UAW ha apoyado tradicionalmente a los demócratas, y Fain escribe en su memorándum que “Otra presidencia de Donald Trump sería un desastre”. Pero el memo dice que los miembros de la UAW “necesitan ver una alternativa que ofrezca resultados reales. Tenemos que conseguir un programa pro-trabajador, pro-clima y pro-democracia que pueda ofrecer resultados a la clase trabajadora”, dice el memorándum. Biden ha contado durante mucho tiempo con el apoyo de los sindicatos. En noviembre de 2018, General Motors despidió a 15 mil trabajadores y cerró cinco plantas, para dar inicio a su reconversión eléctrica. En marzo pasado comenzó a ofrecer retiros a muchos de sus empleado. No dijo cuántos de sus 58 mil trabajadores están en la mira, pero confirmó que la medida tiene por objeto acelerar el proceso de transición. Las ofertas se dirigen por ahora a los empleados administrativos con más de cinco años de antigüedad y los ejecutivos.