A pesar de las bajas temperaturas, existen especies que florecen cuando la mayoría de ejemplares está en reposo. Cuáles son y qué acciones tener en cuenta
09:51 hs - Jueves 23 de Julio de 2026
La llegada del invierno y del frío intenso lleva a pensar que hay que dejar en pausa los trabajos con las plantas, pero lo cierto es que hay muchas opciones para plantar en julio y tener un balcón radiante con vistas al inicio de la primavera.
Para eso, hay que tener en cuenta que no todas las especies pueden plantarse en esta época y también se debe prestar especial atención a los cuidados, que no son los mismos que en meses dentro de estaciones cálidas.
Cuestiones como el riego y la luz solar son claves, además de regular correctamente el abonado de las plantas, que en este período están en reposo.
Qué plantas sembrar en julio en el balcón
Hay al menos ocho especies de plantas que se pueden sembrar en el balcón durante julio, con vistas a tener ejemplares radiantes hacia el inicio de la primavera:
Pensamiento
Una de las flores más elegidas para los balcones en invierno es el pensamiento. Su enorme resistencia al frío y su floración (puede ser violeta, amarilla o blanca) en una época en la que casi todas las plantas entran en reposo hace que sea una de las opciones más consideradas a la hora de armar el balcón floral en julio.
Esta especie es ideal para quienes no tienen mucho tiempo para dedicarle a las plantas ya que requiere sólo buena luz y riego moderado.
Prímula
Ideal para su siembra en julio y dueña de una floración de colores intensos, la prímula tiene preferencia por climas frescos.
Puede mantenerse en espacios con semi sombra y va perfecta en macetas, algo que la hace ideal para incorporarla a los balcones.
Cyclamen
Al igual que el pensamiento, el cyclamen florece en invierno cuando la mayoría de las plantas están en reposo.
Tiene preferencia por ambientes frescos y es necesario brindarle luz indirecta. Esto hace que lugares como balcones o interiores con buena entrada de luminosidad den paso a su floración, que puede ser rosada, blanca o fucsia.
Dalia
Las dalias pueden sembrarse durante julio en maceta para que sus raíces se desarrollen correctamente. Esto posibilitará que la planta llegue a los meses cálidos de la mejor manera para producir flores vistosas y duraderas.
Una vez que crezcan, es indispensable que tengan mucha luz solar pero hay que protegerlas en caso de que haya vientos fuertes con tutores para que sus tallos no se quiebren. En su época de floración, entre primavera y otoño, se le puede agregar fertilizante rico en fósforo y potasio para que dé flores más grandes.
Amapola
Con una buena tolerancia al frío como principal característica, las amapolas germinan cuando las condiciones climáticas son un poco más cálidas.
Las semillas se pueden conseguir en cualquier dietética y se deben sembrar directamente en la maceta que van a establecerse debido a que no suelen tolerar los trasplantes.
Lino ornamental
Si se busca un crecimiento algo más rápido pero sin perder la delicadeza de las flores, el lino ornamental es una gran opción.
Si se va a sembrar esta planta en julio, se debe tener en cuenta dotarla de buena luz matinal y un drenaje propicio.
Aquilegia
Las aquilegias tienen distintos tonos, que van del amarillo al lila, y su follaje es perenne (no pierde sus hojas por completo en ningún momento del año).
Ideal para ubicarla en sectores con sombra parcial, a menos que se plante en una región con clima fresco y que el sol no la dañe. Para su plantación, debe usarse humus o materia orgánica con buena permeabilidad (ideal, preparar un sustrato con perlita, vermiculita o ambas) para tener buen drenaje.
Malva
Resistente como pocas plantas, la malva requiere entre 4 y 6 horas de luz solar directa por día para florecer con intensidad. En caso de plantarla en una región con clima muy caluroso, puede estar a media sombra.
La malva es rústica, pero a no confiarse: tolera bien el frío y las heladas moderadas, por lo que ante climas muy adversos es mejor protegerla.
Cómo cuidar las plantas en invierno
Sembrar las especies correctas durante el invierno hace que las plantas puedan desarrollar sus raíces tranquilamente y prepararse con todo para los meses cálidos.
A su vez, plantar especies ya crecidas que soporten el frío hace que se pueda disfrutar de colores intensos en pleno invierno.
Tanto desde semilla como desde plantín, los ejemplares tienen que cumplir con cinco cuestiones indispensables para crecer fuertes y radiantes:
- Riego moderado: evitar el exceso de agua porque con el frío no se evapora fácilmente y esto puede derivar en encharcamiento y pudrición de raíces.
- Buena luz natural, siguiendo especificaciones para las que prefieran sol directo o luz indirecta.
- Protección ante heladas: en caso de frío extremo (temperaturas bajo cero) conviene resguardarlas por la noche o cubrirlas con telas antiheladas.
- Sustrato acorde: se debe armar un suelo liviano, con abono, perlita o vermiculita para evitar que se acumule humedad.
- Retirar flores secas para estimular nuevas floraciones y mantener la planta saludable.