Avioneta averiada con pasajeros a bordo aterrizó con espectaculares maniobras del piloto
Sufrió la rotura del tren de aterrizaje, por lo que le ordenaron al piloto que se dirigiera al aeropuerto pampeano de Santa  Rosa. No hubo heridos aunque el piloto “hizo maravillas” para aterrizar, destacaron.  

Lunes 23 de Enero de 2012

Santa Rosa.- Una avioneta con nueve personas a  bordo, incluidos dos niños, descendió en las últimas horas en el  aeropuerto de la capital pampeana con el tren de aterrizaje roto en  un operativo de emergencia.

La aeronave Cessna había partido desde la localidad de  Realicó, 180 kilómetros al norte de Santa Rosa, en un vuelo privado de la  familia Lange, quienes son empresarios del rubro de ventas de  maquinarias agrícolas.

La avioneta sufrió la rotura del tren de aterrizaje, por lo  que le ordenaron al piloto que se dirigiera al aeropuerto de Santa  Rosa.
Allí tuvo que dar varios giros en la ciudad durante dos horas  y media, hasta gastar buena parte de su combustible para facilitar  el aterrizaje, lo que finalmente realizó con éxito anoche,  pasadas las 22.35.

El operativo se hizo mientras en la estación aérea coordinaban  las tareas el gobernador, Oscar Jorge, y el jefe de Policía,  Ricardo Baudaux, con bomberos, agentes de la fuerza de seguridad y  brigadistas de Defensa Civil.
“Por suerte no hubo heridos”, destacó el jefe de Defensa  Civil, Gustavo Romero.

La avioneta logró descender sin utilizar las ruedas, debido a  que se encontraba dañado el tren de aterrizaje, y cayó sobre el  asfalto de la pista del aeropuerto local. Por su parte, Guillermo Lange, en contacto con los medios  locales, destacó el trabajo del piloto, Fernando Pérez, de 33 años,  que “hizo maravillas” para aterrizar.

El sobreviviente comentó que “salieron de Realicó a dar una  vuelta en el avión y cuando intentaron descender notaron que el  sistema de aterrizaje manual no funcionaba, por lo que decidieron  continuar el vuelo hacia General Pico”, donde fueron derivados hacia  Santa Rosa, dado que en la ciudad norteña no contaban con las  medidas de seguridad necesarias.

Lange expresó que antes del aterrizaje, todos los ocupantes de  la nave colocaron la cabeza entre sus piernas, como se indica que  se debe hacer en casos de emergencia.
En la avioneta viajaban dos niños que resultaron ilesos, y  hasta se hicieron un minuto para bromear luego del aterrizaje, al  asegurar que “volverían a volar”.

Por su parte, el piloto explicó que la maniobra de aterrizaje  la llevó a cabo apagando los dos motores y las hélices al  aproximarse a la pista, de forma tal que el avión planeó unos segundos  mientras intentaba “tocar lo más suavemente posible” el suelo.
“Es la primera vez que me pasa (un desperfecto de este tipo) y  esperaba otra cosa más grave”, admitió Pérez, en diálogo con el  canal C5N, a la vez que describió el aterrizaje sin tren como “un  raspón” del fuselaje que, en este caso, aseguró “no fue tan  violento”, ya que el avión “se paró bastante suavemente”.

El piloto agradeció el “excelente” trabajo de los servicios de  emergencia del aeropuerto de Santa Rosa y también la presencia  del gobernador en el lugar.
Además, explicó que entre los pasajeros “dos eran pilotos” por  lo que estaban “conscientes de la situación”, mientras los dos  niños “viajaban con el tío que los calmó mucho”, de forma tal que en  la nave hubo un “ambiente tranquilo”.

De todas formas, admitió que las dos horas de sobrevuelo para  eliminar combustible fue un momento de “ansiedad”, aunque también  ayudó “para realizar la maniobra bien prolija, bien pensada”. (DyN)